5 herramientas para afrontar tu ruptura de pareja y ser feliz tras el divorcio

gestión del divorcio con hijos

5 herramientas para afrontar tu ruptura de pareja y ser feliz tras el divorcio:

¿Sabes por qué es importante gestionar de forma positiva la ruptura con tu pareja?

 Para empezar una nueva vida libre de conflictos como persona y como madre.

 Para dar continuidad a la familia de tus hijos.

 Para sacar tu mejor versión y conocerte mejor a ti misma.

 Y para acompañar a tus hijos en el cambio del modelo familiar que conocen.

¿Sabes qué pasaría si te dejaras llevar por la rabia, el miedo o la impotencia? ¿O si decides convertir la ruptura en una guerra y una continua lucha de poder con tu ex?

O peor aún: ¿te haces una idea de lo que ocurriría si utilizaras a tus hijos para hacer daño a tu expareja?

Pues que nada de lo que yo hablaba al principio ocurrirá. Tu día a día estará lleno de conflictos, de sufrimiento y de idas y venidas al juzgado.

No sé tú, pero yo tuve claro que me divorciaba para volver a ser feliz.

 Así que, si eres una madre que quiere hacer las cosas bien desde el primer minuto y proteger a sus hijos, sigue leyendo, porque te voy a contar cómo gestionar de forma positiva la ruptura con tu pareja para empezar esta nueva etapa de tu vida tranquila, en paz y viendo a tus hijos crecer felices.

 

Una ruptura es un proceso de transformación personal y familiar

Ten en cuenta que la configuración de familia que conocéis tú y tus hijos va a cambiar, así que tendréis que adaptaros a la nueva realidad. Por ende, tu vida personal como mujer y como madre también cambiará.

Sin embargo, esto tiene el potencial de hacernos dar pasos que de otra forma no serían posibles. El proceso conlleva 4 grandes hitos:

HITO N.º 1: Recuperar las riendas de tu vida y renovarte como persona y como mujer, para volver a sentir la libertad que tanto mereces y deseas.

HITO N.º 2: Preparar y acompañar a tus hijos durante la ruptura y el cambio del modelo familiar que habían conocido hasta el momento. El objetivo es que puedan crecer felices con toda su familia al lado: papá, mamá, los abuelos, los tíos, los primos…

HITO N.º 3: Reconstruir la relación con tu expareja para seguir unidos como padres y poder compartir y disfrutar como la familia que sois, así como para seguir adelante sin remordimientos ni efectos negativos en vosotros como padres o en vuestros hijos.

HITO N.º 4: Construir una nueva vida como madre.

 

Ya nunca volverás a ser la misma y de ti dependerá si vas a cambiar para mejor o para peor, pero recuerda lo que dijo Winston Churchill: «Si estás atravesando un infierno, sigue adelante». Así que olvida todo lo que has oído sobre la ruptura, aíslate del ruido y centra tu atención en escucharte a ti misma, porque solo cuando te escuches encontrarás tu nuevo camino.

Ten muy presente que, sea cual sea la causa de la ruptura, tendrás que enfrentarla. Y en todas sus vertientes se desata la tempestad de dolor.

Además, puede que te sientas atrapada en las arenas movedizas de la desesperación y tengas pensamientos horribles que te impidan «seguir adelante» como los demás te sugieren.

 

En este post vamos a ver cómo amortiguar el impacto de la ruptura.

En primer lugar, es importante que cuides de ti misma y recuperes el control de tus pensamientos y emociones. De esta forma, tendrás la energía disponible para llevar a cabo acciones positivas.

En el divorcio el dolor es inevitable, el sufrimiento sí

 

Vamos a conseguir que disfrutes de paz interior

A continuación te presento un ejercicio sencillo y poderoso que te ayudará a dominar y gestionar tus emociones cuando te sientas abrumada.

 

#1: Relájate

Busca un lugar tranquilo donde sentarte unos minutos. Si puedes, cierra los ojos y respira hondo. Imagina que al inhalar llevas el aire hasta las caderas. Pon atención y observa las sensaciones de tu cuerpo. Trata de relajar cualquier tensión que sientas.

 

#2: Pon conciencia en tus pensamientos y emociones

Para saber en todo momento qué pensamientos tienes, pregúntate: «¿Cómo me siento?».

Si te sientes mal (identifica primero la emoción) es porque tus pensamientos son negativos, puesto que es imposible estar o sentirse bien con ese tipo de pensamientos. Hay días en que no sabemos identificar qué nos sucede, pero sí sabemos que nos sentimos bien o mal. En ese momento, aunque no seas capaz de identificar qué es exactamente lo que te ocurre, solo ten presente que tienes pensamientos negativos.

Una vez que seas consciente de ello, podrás cambiar la sensación desagradable que percibes. Para ello, puedes utilizar alguno de los recursos que te propongo a continuación para modificar cómo te sientes:

 Si estás en la calle o tomando un café, ponte los auriculares y escucha música que te guste. Si estás con otra persona, desvía la conversación a algo trivial.

 Llama a una amiga para ir a tomar un café, desayunar, salir de compras…

 Baila en casa y anima a los niños para que participen.

 Lee un libro que te guste.

 Escribe sobre lo que te venga a la mente o sobre cómo te sientes en ese momento.

 Piensa en recuerdos del pasado que sean felices.

La ruptura de pareja te dejará fuera de combate con más rapidez que un puñetazo a traición e impactará en todas las áreas de tu vida. Sin embargo, en cuanto seas dueña de tus pensamientos, te sentirás mejor.

 

 #3: Observa y acepta tus sentimientos

Háblate con amabilidad y compasión y pregúntate lo siguiente: «¿Qué estás sintiendo?».

Escucha con atención la respuesta y luego di: «Ya veo que te sientes… (triste, furiosa, impotente, decepcionada, utilizada, etc.)». Intenta ampliar tu vocabulario emocional para nombrar con más precisión el sentimiento que estés experimentando. Por ejemplo, en lugar de decir simplemente «deprimida», trata de encontrar una palabra que describa mejor lo que te ocurre, como «desanimada», «desesperanzada», «desesperada»…

A continuación, sigue preguntándote con amabilidad: «¿Qué es lo que estás sintiendo, cariño?», y sigue así hasta que hayas observado y nombrado todos tus sentimientos.

 

#4: Observa y nombra tus necesidades

Ahora, llena tolerancia y compasión por ti misma, pregúntate: «¿Qué es lo que necesitas, cariño?».

Escucha la respuesta y a continuación di: «Vale, ya veo que necesitas… (amor, justicia, consuelo, dejar atrás la ruptura, recibir disculpas o apoyo, ser escuchada, sentir que te tienen en cuenta, etc.)». Toma nota de ello y vuelve hacer todo el proceso hasta que hayas nombrado todas tus necesidades.

Acto seguido, piensa qué puedes hacer para satisfacerlas, pero ve una por una. No podrás lograrlas todas de forma inmediata, así que deberás tener paciencia. Lo importante es que las tengas en cuenta, porque es esencial que te ocupes de ti misma.

Cuando estás dispuesta a observar lo que te pasa, nombrando tus sentimientos y necesidades sin exaltarte, estás aceptando tu vulnerabilidad y practicando mindfulness. Y en ese momento, al estar presente y negarte a huir de lo que experimentas, tu ruptura deja de arruinarte la vida.

No evitarás el dolor de tener el corazón roto, eso es imposible, pero sí alejarás el sufrimiento.

 

#5: Escribe a mano y crea tu propio diario

¿Por qué hacerlo a mano? Porque de esa manera se ejercita tu memoria, y el hecho de escribir te ayudará a sacar fuera tu dolor.

También ayuda a expresar tus emociones y sentimientos, y permite pensar más y reflexionar sobre lo escrito.

Y, como dice Francisco Umbral, «Escribir es la manera más profunda de leer la vida». Tu vida. Por ello, te propongo que te compres una libreta o un diario y empieces a escribir. Expresa en él con total libertad todo el espectro de tus emociones, sentimientos, situaciones o conflictos que te hayan herido. Y hazlo sin censurar, juzgar ni omitir nada.

 

Recupera tu poder y tu vida

Escribiendo y haciéndote consciente de tus emociones y necesidades dejarás de ser una víctima y crearás una historia holística y exacta de la ruptura.

Esto te permitirá emprender un nuevo camino de paz. Y también desprenderte del resentimiento y del arrepentimiento. Gracias a ello, evolucionarás como persona y, antes de que te des cuenta, te verás de nuevo amando y sintiéndote amada.

Tu misión ahora es recuperar tu poder y tu vida, y eso solo lo lograrás cuando empieces a hacerte preguntas que te inspiren a ser sincera contigo misma, por más que te duelan las respuestas. La autorreflexión es el primer paso para recuperar tu poder.

 

Estas son las preguntas que te van a ayudar a conseguirlo:

 ¿Qué mentiras me he estado contando para seguir con la relación?

 ¿Qué consecuencias ha tenido para mí elegir a una pareja tan inaccesible?

 ¿Qué historia decepcionante de mi pasado he estado repitiendo en mi relación y cómo he actuado?

 ¿Cómo he renunciado a mi poder en esta relación y qué puedo hacer para recuperarlo?

 

Es importante que aprendas a mirar tus errores de frente y te hagas responsable de las consecuencias de tus fallos.

Y es que, cuando reflexionas sobre una situación para intentar descubrir por qué ha ocurrido, te conviertes en un buscador de la verdad, aunque descubras cosas de ti que no te gusten. Para tu tranquilidad, te diré que todos tenemos cosas que no nos gustan de nosotros mismos. 

 

¿Escribimos?

#1: Escribe la historia de tu ruptura

El paso del tiempo te permitirá entender lo que ocurrió, y reflexionando y escribiendo sobre tu ruptura valorarás lo que aprendiste y ganaste en esa relación.

Para conseguirlo, es importante que al escribir no te mientas a ti misma, porque, como dice el refrán, «la verdad duele, pero la mentira mata». La mentira te atrapa, secuestra tus emociones, cuestiona mil verdades y convierte en artificial lo que has vivido y sentido.

Por eso, una vez más te pido que reflexiones a través de estas preguntas:

 ¿Con quién estás resentida y por qué razón? (Puede ser tu expareja o con cualquier otra persona implicada en la ruptura).

 ¿Qué papel has desempeñado en cada situación?

 ¿Qué consecuencias ha tenido en tu vida renunciar a tu poder? Toma conciencia del precio que pagaste por no tener en cuenta tus valores, poner límites, saber resolver conflictos, dejarte pisotear, estar con una persona que no te valoraba o no respetaba tus necesidades…

 ¿De qué forma puedes cambiar para avanzar?

 ¿Qué habilidades nuevas necesitas desarrollar para mejorar tu día a día en tu relación con los demás?

 

Llegados a este punto, tal vez hayas descubierto que has desempeñado un papel importante en la ruptura de tu relación y quieras llamar por teléfono o escribir un correo electrónico a tu ex para tratar de solucionar algo.

No quiero ser aguafiestas, pero creo que es mejor que lo olvides, porque el deseo que probablemente haya detrás es el de reconciliaros. ¿Estás segura de querer volver atrás? 

Voy a compartir contigo una pequeña anécdota que contaba uno de mis profesores en la universidad para que entendiésemos mejor las relaciones: imagina que tienes un jarrón precioso en tu casa, un regalo de gran valor sentimental que tienes puesto en el lugar más visible de la casa por su belleza y significado. En una discusión acalorada con tu ex, ese jarrón cae al suelo. ¿Se ha roto? Me responderás que sí. En ese momento, tu expareja se gira y, al ver el jarrón en el suelo, se lleva las manos a la cabeza, te pide disculpas e intenta arreglarlo. ¿El jarrón volverá a estar como antes? No.

¿Lo entiendes ahora? No siempre podemos reparar el daño causado y es lógico sentirse mal y querer enmendarlo. Lo que sí podemos hacer es aprender de ello para evitar repetir la misma historia una y otra vez.

 

Para que no dejes de cuidar de ti misma, aquí te dejo otras acciones que puedes llevar a cabo:

 Recoge de tu casa todo lo que te recuerde a la relación, como fotografías, regalos, conversaciones de WhatsApp… Guárdalo todo en un lugar seguro, fuera de tu vista y de tu dormitorio, pero no rompas nada.

Las fotos de familia puedes ponerlas en las habitaciones de los niños, porque lo que termina es tu relación de pareja, no su familia, así que veros juntos les ayudará a comprender que seguís unidos como padres. 

 Encuentra a alguien de confianza que te apoye en estos momentos difíciles, ya sea un amigo sensato y comprensivo o un terapeuta con quien poder hablar sin ser juzgado o criticado. Deja que te escuche y apoye mientras se interesa por ti y te reconforta en momentos complicados.

 Presta atención a lo que ocurre en tu interior a lo largo del día. Advierte tus sentimientos, necesidades y deseos y trátate con afecto, como si te abrazaras con ternura y amor mientras pasas por esta experiencia.

 

Este es tu momento, es tu oportunidad para aprender a ser libre y empezar la vida que deseas.

Las herramientas que te dejo forman parte del método de transformación personal y familiar SEPARACCIÓN EXPRESS. Cuidar de ti misma es el primer hito en tu recuperación personal y en la construcción del nuevo modelo familiar que quieres para tus hijos. También puedes reforzar tu trabajo personal con los ejercicios propuestos en la guía que puedes descargar gratis. Quiero descargar la guía gratuita

Ya tienes la teoría. ¿Empezamos con la práctica?

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