Quiero ayudarte a mantener una buena relación con tu expareja, ahora como padres, tras la ruptura.

Saca tu mejor versión y renueva el modelo familiar de tus hijos para vivir tranquila.

En estos momentos tan difíciles en los que acaba de cambiar tu estado civil de casada a soltera, te tiendo mi mano para que puedas volver a sentirte:

  • Libre para vivir mejor, soñar de nuevo y sacar lo mejor de ti misma.
  • Libre de rencor, incertidumbre y sufrimiento.

Ahora mantener una buena relación con tu exmarido y estar unidos significa caminar en la misma dirección y con el mismo propósito: conseguir el máximo bienestar para vuestros hijos.

Porque ser padres no implica ser pareja, sino velar por la felicidad de esas personas a quienes amamos más que a nadie y que dependen de nosotros.

Y construir una familia unida para tus hijos significa todo esto:

 
padres unidos post ruptura
  • Estar presente en su día a día.
  • Atender sus necesidades antes que las tuyas cuando sea necesario.
  • Hacerlos sentirse valorados, aceptados, importantes y queridos.
  • Estar a su lado para celebrar sus logros y acompañarlos cuando tropiecen.

Además, no debemos olvidar nunca a sus abuelos maternos y paternos, así como a tíos, primos y otros familiares que deben seguir presentes en su vida cotidiana. 

Porque en un modelo familiar unido cada miembro es importante y tiene su función, pues todos son diferentes y muy difíciles de sustituir.

Si la maternidad es todo un reto, ser madre divorciada es recorrer el mismo camino en medio de una tormenta.

Por eso quiero ayudarte a entender el verdadero significado de la ruptura de pareja siendo padres.

Para acabar con esas ideas y creencias falsas que nos empujan a pensar que divorciarse significa conflicto, sufrimiento y odio hacia la persona que un día amaste y con la que decidiste formar una familia.

Quiero que sepas que divorciarte no es romper una familia, sino transformar el modelo tradicional y crear otra estructura basada en ser padres.

Ten muy claro que el único secreto para lograr ser libre, vivir tranquila y sentirte en paz como madre es superar los 3 grandes retos para los que nadie te ha preparado (mucho menos si tienes que enfrentarte a los 3 a la vez y seguir tomando decisiones sobre tus hijos con tu expareja).

Te estoy hablando de…

  1. Recuperar las riendas de tu vida y renovarte como persona y mujer para sentir la libertad que tanto mereces y deseas.
  2. Preparar y acompañar a tus hijos durante la ruptura y el cambio del modelo familiar que han conocido hasta ahora, para que así crezcan felices con toda su familia a su lado.
  3. Reconstruir la relación con tu expareja para seguir unidos como padres, compartir y disfrutar del día a día de vuestros hijos y seguir adelante sin remordimientos ni sentimientos negativos.

Mi misión es acompañarte durante los trámites del divorcio legal para que sepas afrontar esos 3 desafíos sin que tus hijos, tu familia ni tú sufráis ningún impacto emocional, social ni familiar.

Te puedo asegurar que es posible conseguir que tus hijos disfruten de empezar una nueva vida familiar y crezcan acompañados de todas las personas que forman su entorno desde que llegaron a este mundo.

familia

Tras la ruptura de pareja, empieza tu nueva andadura en el mundo como persona, como mujer y como madre.

La cuestión es que para empezar este camino necesitas saber qué obstáculos te vas a encontrar y cómo poder superarlos sin dañar a tus hijos, tu expareja o a ti misma.

  • Porque nadie nos enseña a formar una familia, pero al menos tenemos un espejo familiar al que mirar de reojo.
  • Porque quizás nadie en tu familia se haya divorciado hasta ahora, y puede que, si lo ha hecho, haya tenido una experiencia traumática.
  • Porque la ley de divorcio lleva vigente 38 años y hasta ahora nadie nos ha explicado cómo salir de una relación sin culpables ni víctimas. Y mucho menos cómo seguir adelante como la familia que somos.

Soy María Dolores Manzanera y creo que todo lo que vivimos ocurre por algo, aunque en ese momento no sepamos por qué.

Y no estoy aquí por casualidad, sino porque hace 13 años recorrí tu mismo camino: me divorcié, llegué a los tribunales y me dieron la razón. Pero ¿sabes qué? Eso no solucionó el conflicto. Solo lo empeoró.

  • Porque el juzgado no calmó la ira ni me ayudó a cerrar aquella puerta y seguir adelante.
  • Porque hubo un ganador, pero también un perdedor.
  • Y, sobre todo, porque mis hijas se vieron atrapadas en una lucha de poder llena de resentimiento, y eso siempre tiene consecuencias.
contigo educapadi

Lo que yo quería era ver crecer a mis hijas felices, aunque sus padres no estuviesen juntos.

Quería vivir tranquila y estar en paz conmigo misma.

Quería empezar una nueva vida sintiéndome libre.

El problema es que no sabía cómo hacerlo, pero, en medio de esa crisis personal, descubrí mi vocación.

Me gradué en Trabajo social y Derecho, completé el Máster Universitario de Mediación e Intervención social y me formé en comunicación personal, negociación colaborativa, coordinación parental, oratoria jurídica, procesos de duelo… Y todo ello me permite ayudar a mejorar la vida familiar de las personas en crisis.

Hoy puedo decir que, gracias a mi formación, fui capaz de reconstruir nuestra familia:

  • Logré ver con claridad cómo gestionar la situación.
  • Apliqué una por una todas las herramientas que había ido aprendiendo.
  • Creé mi nuevo modelo familiar.
  • Logré tener la paz y tranquilidad que necesitaba.

Y sentí que mi experiencia podía ayudar a otras madres, que yo podía evitar que otros sufrieran todo aquello por lo que yo había pasado.

Créeme que te comprendo. Yo también culpé a mi ex.

Me negaba a aceptar que también tenía mi parte de responsabilidad. Sacaba punta a todo lo que él hacía y mi dolor me impedía ocuparme de lo que mis hijas necesitaban en realidad.

En aquella situación vivía aún más infeliz que cuando estaba casada, y lo peor era que mis hijas sufrían un infierno viendo a sus padres enfrentados.

Superar todo aquello me dio una gran lección de vida: que ser madre es adquirir para siempre el compromiso de guiar y acompañar a los hijos procurándoles la mayor felicidad posible, a pesar de que nuestra relación de pareja no cumpla nuestras expectativas y se termine.

Desde el año 2011 trabajo en despachos de abogados ayudando a personas y familias a visibilizar su realidad personal y familiar en el proceso judicial. Además, también las acompaño en el proceso de cambio vital o familiar para conseguir adaptarse de manera positiva a su nueva realidad.

Aposté por el trabajo social independiente porque los problemas de interacción también tienen lugar en familias cuyos miembros tienen un buen nivel educativo, cultural y económico, ya que todos nos relacionamos a diario con otras personas (familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.).

Además, mi gran sentido de la justicia hace que mi objetivo primordial en cada uno de los casos en los que me implico sean los niños, porque:

  • Desde el instante en que nacen se convierten en nuestra prioridad.
  • Son personas inocentes que no solicitaron nacer.
  • Carecen de recursos para defenderse hasta bien entrados en la adolescencia.
  • Es nuestra obligación como padres cuidarlos y protegerlos pase lo que pase en nuestras vidas.

Mis clientes opinan...

En mi modelo de trabajo apuesto por ofrecer un trato cercano, comprensivo y respetuoso. Trabajando juntas conseguiremos que tus hijos se sientan protegidos y no dejen de sonreír.

¿Puedo acompañarte en tu camino?

Estaré a tu lado hasta finalizar el divorcio legal.

¿Quieres rehacer tu vida y brillar de nuevo junto a tus hijos? 

«Descubre la guía de mi método «SEPARACCIÓN EXPRESS»

Dentro encontrarás la hoja de ruta con las distintas etapas de tu divorcio y las claves para evitar entrar en una guerra que afecte al bienestar de la familia de tus hijos.