DIVORCIO DESTRUCTIVO: CUANDO UNO DE LOS PADRES ALEJA SUTILMENTE AL OTRO DE LA VIDA DE SUS HIJOS.

CUANDO UNO DE LOS PADRES ALEJA SUTILMENTE AL OTRO DE LA VIDA DE SUS HIJOS.

Hablando de: divorcio destructivo

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La decisión de separarse/divorciarse y llevarlo a cabo provoca un profundo impacto en la familia y en cada uno de sus miembros.El naufragio matrimonial causa angustia por la pérdida de seguridad que significa y por la vulnerabilidad que desencadena. Un divorcio separa a los adultos y modifica la estructura familiar hacia un modelo basado en la coparentalidad.  

Cuando una pareja se separa, puede hacerlo de muchas maneras como hemos apuntado en post anteriores; algunas de ellas preservan a los hijos de los conflictos conyugales y otros los involucran colocándolos en el centro de la batalla, desconociendo sus necesidades, desprotegiéndolos y generándoles serios problemas emocionales. 

Hoy vamos hablar de la modalidad de resolver la ruptura y los acuerdos de manera destructiva, despiadada y el intento que realiza uno de los padres por impedir el acceso de los hijos al otro progenitor, poniendo obstáculos a su encuentro y echando mucha imaginación creando estrategias creíbles para los operadores jurídicos.Nos podemos sorprender de la astucia que desarrollan algunos progenitores para ganar su batalla.  Y lamento confirmar que hay estrategias muy difíciles de desmontar y que sólo es posible con un seguimiento intensivo familiar e investigación muy exhausta de todo el entorno social familiar.

Por lo general estamos ante un reencuadre judicial sobre todo relacionado con el régimen convivencial,  visitas y aspectos económicos.

La trama destructiva la tenemos servida con acusaciones falsas por violencia de género, abusos sexuales a los menores (“balas de plata” como lo define el magistrado Francisco Serrano en su libro “un divorcio sin traumas”), incompetencia y abandono parental, síndrome de Munchaussen en la infancia. Todo ello favorece el distanciamiento entre el padre/madre acusado de tales barbaridades pues el tiempo es el mayor arma del que disponen estos progenitores. 

La realidad es que a los menores se les roba su infancia y adolescencia convirtiéndose su vida en un calvario que les causará graves y a veces irreversibles daños a nivel de salud, relacional, social, emocional y psicológico. Es una forma de maltrato infantil que no siempre es fácil diagnosticar y mucho menos poner solución e intervenir . El mundo de la psicología-psiquiatría ha acuñado dicha situación como Alineación parental o interferencia parental. Como profesional del campo social considero mas apropiado obstrucción o distanciamiento en la interacción parental post ruptura como arma de venganza. 

EN QUÉ CONSISTE 

Es un proceso por el cual un progenitor transforma la conciencia de sus hijos mediante diferentes estrategias, con el objeto de impedir, obstaculizar, debilitar o destruir el lazo afectivo con el otro progenitor. Esto lleva al  niño a rechazar y hasta odiar a un padre/madre que lo quiere y al cual necesita. Diremos que hay obstrucción en la interacción parental cuando el progenitor que es objeto de hostilidad no ha mostrado ningún comportamiento que pueda justificar la campaña de difamación que lo victimiza siendo este un padre/madre normal, cariñoso, con mínimas digresiones de la capacidad parental. 

El progenitor que interfiere en la interacción tiende a proteger a sus hijos. Ve el mundo como peligroso y el otro progenitor representa una posible fuente de peligro, ya que no acepta la pérdida de poder que se produce en la ruptura e invoca al hecho de que el otro progenitor no sea capaz de ocuparse de los hijos y que éstos no se sienten bien cuando vuelven de la visita. El mensaje dirigido a los hijos es que el otro padre ya no es un miembro de la familia y que es una complicación ir a verlo y pasar tiempo con él haciendo sentir culpable al niño si decide ir con el otro. Cualquier pretexto de planes de las visitas es un pretexto para anularlas. 

El objetivo es excluir al otro progenitor de la vida de sus hijos. El progenitor que obstruye se pone erróneamente en el papel de protector, provocando a menudo daños irreparables en los lazos afectivos padre/madre-hijo.

En la escena es fácil encontrar actores con deseos de poder, dominio y control (no admitiendo que este se pierde en la ruptura), así como sentimientos de venganza. Estas personas se ven a sí mismos como impecables, víctimas de su ex pareja no sintiéndose responsables de los problemas familiares. Sobre su herida que no pueden superar, mantienen la relación a través del conflicto y instala el miedo a perder el papel de cuidador principal. Ponen a sus hijos/as como eje central de su existir y les dedican todo su tiempo. 

QUÉ ESTILO DE PAREJA ES PROCLIVE

Es importante identificar el tipo de interacción interparental mantenido durante la convivencia.

  • Interacciones complementarias del tipo de dominación, sumisión, ejerciendo la obstrucción la parte que asume el rol controlador. 
  • En la mayoría de los casos no ha existido comunicación entre la pareja. 
  • Carencias de habilidades de resolución de conflictos o de negociación en los desacuerdos.
  • Ausencia de habilidades de comunicación.

QUÉ FACILITA LA SITUACIÓN

La convivencia cotidiana suele dar poder para ejercer el poder de manipulación sobre los hijos. También se presentan casos de padres no convivientes con contactos frecuentes y fuertes lazos emocionales que inducen el hostigamiento permanente, con la consiguiente pérdida de la autoridad del progenitor con el que conviven. En algunos casos las abuelas desempeñan también un papel central.

CUÁLES SON LOS MOTIVOS QUE DESENCADENAN ESTA ACTITUD

Estos son variados y pueden aparecer desde el comienzo o en etapas más tardías del divorcio y además no tienen género.

  • Padres cegados por la rabia, porque no toleran la decisión de separarse que ha tomado el cónyuge, aunque las dificultades de la pareja sean manifiestas. 
  • Factores económicos al no aceptación del descenso de la calidad de vida, o el incumplimiento del pago de la pensión de alimentos.
  • Padres celosos y envidiosos porque el cónyuge haya rehecho de nuevo su vida sentimental y la/lo vea feliz y tienen miedo de ser sustituidos como madre/padre.
  • El nacimiento de un nuevo hijo cuando el cónyuge ha formado una nueva familia y teme que los propios resulten desplazados.
  • Exito profesional del excónyuge. 
  • Cuando esta situación la provoca el hombre estamos en presencia de un hombre herido en su machismo, autoritario y violento, que no ha podido retener a la mujer a su lado. 
  • Cuando es la mujer quien provoca la situación suele justificar dicha acción por el alcoholismo, consumo de drogas, malas compañías del padre, exceso de trabajo y delegación de las tareas y cuidados de los niños en terceras personas. Nos encontramos ante mujeres resentidas, deseosas de venganza frente a la traición y desprecio del marido que no duda en sacrificar a sus hijos para dañar al otro. 

QUÉ HACER

  • Mantener siempre el contacto con los hijos/as, por breve o poco frecuente que estos sean.
  • Ante los ataques de los hijos/as, intentar recordar la relación establecida antes de la ruptura y no entrar en réplica.
  • Proponer actividades con las que ambos disfrutaban antes de la ruptura o buscar puntos en común.
  • Cuidar los momentos de encuentros, compartir actividades nuevas, establecer compromisos y revestirse de credibilidad.
  • Intentar conocer los gustos, creencias, sentimientos de sus hijos e interesarse por su vida cotidiana.
  • Tener paciencia y persistir en las acciones de contacto, afrontándolas serenamente. No forzar ninguna situación.
  • Manejar los problemas de adultos entre adultos y no trasladarlos a los hijos.

QUÉ ORIENTACIÓN PROFESIONAL SERÍA ADECUADA

Fundamental realizar un diagnóstico de la situación teniendo en cuenta el contexto donde se desarrollan y a todos los involucrados que influyen directa o indirectamente. 

  • Ante estas situaciones la mediación y la terapia familiar solo es posible si la obstrucción o distanciamiento en la interacción parental es leve.
  • En casos severos aunque no se debe privar al progenitor que obstruye la relación con sus hijos si es necesario un seguimiento intensivo y controlado por profesionales cualificados en mediación,  psicología evolutiva, sistema legal familiar, gestión de conflictos e intervención socioeducativa.
  • Estamos ante una forma sutil de maltrato infantil y como tal se ha de proceder. 

Por MªDolores Manzanera/Trabajadora social

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