¿CÓMO SUPERAN LOS NIÑOS LA RUPTURA DE SUS PADRES ?

¿CÓMO SABER SI NUESTRO HIJO HA SUPERADO LA RUPTURA?

Hablando de: hijos y ruptura parental: ayudando a nuestros hijos

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 Hemos hablado ya de los problemas que pueden presentar los niños tras una ruptura de pareja, aunque lo cierto, según varios estudios, es que la mayoría de los niños no presentan problemas graves tras el divorcio de sus padres. Desde luego, que nuestros hijos entren en este cupo de “niños sin problemas graves” va a depender de cómo sea la respuesta de nuestra sociedad, del sistema judicial, del educativo, pero sobre todo, de cómo afrontemos los padres la ruptura de pareja. 

Un divorcio altamente conflictivo colocará a los hijos en una situación de estrés permanente, que contribuirá a que se desestabilicen en las principales áreas de su vida, creando problemas de adaptación o de conducta.

El estilo de crianza asertivo, basado en el apoyo a los hijos, en la comprensión y en la tolerancia, constituye un factor de protección importante, de manera que, incluso en divorcios de alta conflictividad, los menores podrán responder mejor a las presiones y tensiones que se establezcan entre los progenitores. 

Lo ideal es que, en el proceso de separación, se facilite a las familias el acceso a programas específicos que permitan una ruptura menos traumática para los padres, y por tanto, más conveniente para los hijos, enseñando a los progenitores a ser conscientes del estrés que supone la nueva situación familiar para sus hijos. Estos programas de prevención, permiten enseñar a los progenitores maneras eficaces de resolver los conflictos que vayan surgiendo. 

¿Cómo podemos saber si nuestros hijos han superado la ruptura? Fácil. Cuando han vuelto a ser los que eran. En el mejor de los casos, nuestros hijos retomaran su vida, su actividad escolar y social, y sobre todo, volverán a relacionarse con ambos progenitores como lo hacían antes del divorcio, manteniendo con ellos una relación frecuente y sana. Volver a sus rutinas, a sus actividades extraescolares, a una relación normalizada con las dos familias extensas, con sus amigos, y con cada uno de sus padres, será el reflejo de una buena estabilidad emocional.

Por el contrario, cuando la crisis familiar afecte tanto a los hijos que éstos no puedan retomar su vida, será necesario acudir a un especialista que nos ayude a que nuestros hijos superen esta crisis. 

Por Begoña García/psicóloga

La NAVIDAD: tiempo para recordar

La NAVIDAD: tiempo para recordar.

LAS SILLAS VACÍAS

Hablando de: proceso de duelo

Ya han llegado las fiestas navideñas, Nochebuena, vacaciones, fin de año, Reyes Magos y en casa tenemos una o más sillas vacías. Son los espacios que nos han dejado todos esos seres queridos con los que año tras año hemos compartido nuestra vida. Ellos han significado mucho para nosotros, los amamos y su ausencia se hace más difícil.

Desde que se fueron, a pesar de seguir adelante con nuestras vidas, como no puede ser de otra forma, hay momentos en los que el espacio vital y físico que ocupaban se transforma en una punzada dolorosa porque se avivan los recuerdos: esas cenas, sus comentarios, sus aportaciones, su dedicación y muchos sentimientos que están anidados en nosotros.

Siempre hay alguien que lo tiene más presente y eso se debe al especial vínculo que tenía con el ser fallecido. Y en muchas ocasiones esa melancolía que nos impregna no es comprendida por el resto de la familia.

¿Cuántas veces nos sentimos incomprendidos por este motivo?

Incluso cuantas veces escuchamos frases que nos enojan, parecidas a: hace ya mucho tiempo que se fue!, De qué sirve estar melancólico/a todas las Navidades?, Céntrate en el presente!, Con esa actitud los demás lo pasan mal!.

Es cierto que estas frases nos duelen profundamente porque nos sentimos incomprendidos y a veces se genera un distanciamiento y conflicto entre la misma pareja o incluso con los hijos.

Tal vez este proceso que se repite año tras año pueda mitigarse con reacciones positivas que estén orientadas a que todos hagamos un ejercicio de comprensión.

Ir por libre en estas situaciones no ayuda a la comprensión con tu pareja, hijos u otros familiares, así que te animo a que cuando pase esto utilices la expresión de tus sentimientos y los compartas. Hablar de los que se han ido es un buen bálsamo para hacerlos presentes, incluso hacerles un homenaje en estas fechas señaladas elaborando sus comidas favoritas, poniendo una vela que los representa en nuestra mesa, manifestando lo que nos hacían sentir. Y siempre desde un pensamiento de luz y no de dolor.

Ellos, al igual que cada uno de nosotros llegó a esta vida para algo, tenemos una misión y cada persona se va sin que aún hayamos encontrado respuesta al porqué y al sentido de la partida.
Hay un cuento anglosajón escrito por Jack Bowley, titulado “Jack y la muerte” que me resulta ejemplificante para hoy, si quieres leerlo puedes hacerlo en este enlace:

https://arescronida.wordpress.com/cuentos/cuentos-clasicos/jack-y-la-muerte-cuento-anglosajon/

En este cuento entendemos como la muerte tiene que existir porque de otro modo, no habría vida. Es fácil de entender, de hecho está dirigido para los niños y creo que ayuda más a los adultos que a estos, ya que tienen un nivel de interiorización y comprensión de la realidad muy superior al nuestro. Los niños no tienen tantos filtros y prejuicios como los adultos!!!

Estar enfadados e incluso estropear estas fiestas por los recuerdos supone no tomar conciencia de que nuestro presente actual será el recuerdo para mañana cuando nosotros no estemos.

Es nuestra responsabilidad vivir el momento, hacer que este sea feliz y por supuesto, hacer hueco a los que estuvieron.
No se trata de ocultar los sentimientos, compártelos, los demás te entenderán y tu sentirás alivio porque expresarlos es el camino para sanar las lágrimas.

No generemos distancias por el hecho de que los sentimientos y percepciones de los demás sean diferentes a las nuestras, nadie puede sentir IGUAL, pero sí pueden entendernos, empatizar con nuestro dolor, pena y recuerdos.

Y además no te sientas solo o sola en estos momentos, son muchísimas las personas que están viviendo lo mismo que tú.

En todas las familias ha habido pérdidas y hay sillas vacías por lo que cambiar el pensamiento es algo que está en tu mano, hoy estás aquí y tu presencia es importante.

Mañana, te recordarán.

Da lo mejor de ti mismo/a.

Por Eugenia L. Varea/ trabajadora social

RECUPERACIÓN TRAS EL DIVORCIO

¿QUÉ FACTORES INFLUYEN EN LA RECUPERACIÓN DE UN DIVORCIO?

Hablando de: post divorcio “La recuperación tras el divorcio”

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El divorcio es un acontecimiento que le puede surgir a cualquier persona…..joven o más adulto, mujer u hombre, rico o pobre.

Hay quien afirma que el divorcio es una de las experiencias más dolorosas por la que el ser humano puede pasar. Es, en muchas ocasiones, ligado a un miedo profundo a que el dolor nunca acabará. A veces es comparado con las etapas de la muerte ya que, la perdida no es solo del matrimonio, también de uno mismo. No cambia solo la pareja, también afecta a los hijos, a la familia extensa, a los amigos, etc.

En distintas ocasiones hemos escuchado que el divorcio se vive de forma diferente entre mujeres y hombres, pero, algunos expertos en la materia afirman que no es del todo así. El sexo no influye en la intensidad del sufrimiento/dolor, pero, en algunas ocasiones, si en el modo de manifestarlo (los hombres temen que no son suficientemente buenos y/o “potentes” y las mujeres están preocupadas por el futuro y de cómo serán sus vidas en adelante). El trauma es igual de intensa para hombres y mujeres dependiendo de la “inversión de sentimientos” de cada uno durante la relación de pareja.

En el polo opuesto se encuentra aquella situación en la que la pareja se divorcia a causa de un conflicto de larga duración y con una intensidad elevada, provocando en este caso una liberación e incluso alegría en ambas partes de la pareja.

Sin entrar a analizar la multitud de causas que lo puede ocasionar ¿qué haces si un día te encuentras en la situación de separarte de la persona que juraste estar al lado hasta que la muerte os separe? Las reacciones inmediatas que suelen darse son las de adoptar el papel de víctima y de culparse a sí mismo o a la expareja de todo lo sucedido olvidando una tercera opción, la de luchar para recuperar el equilibrio y rehacer tu vida.

¿Cómo pasar más fácil por el trauma del divorcio? ¿cuáles son los factores que influyen en la recuperación tras un divorcio?

Es común que, tras una ruptura de pareja, ya sea previsible o inesperada, las partes afectadas pase por un periodo de shock y/o experimente sentimientos de dolor, frustración, miedo, rabia, baja autoestima, desconfianza, etc. que pueden durar meses o incluso hasta años.

Pero, a pesar de ello, no podemos olvidar que la vida continua después de un divorcio.

En primer lugar, se debe aceptar la idea del divorcio como algo normal y natural que le puede pasar a cualquiera, sin intentar esconderse del resto del mundo. Existen muchas personas que no consiguen rehacer sus vidas debido a que no son capaces de olvidar el pasado. Y, como el pasado no puede ser cambiado, la única solución es tener una visión positiva del futuro y no olvidar vivir el presente.

Es muy importante cuidarse uno mismo y no tener miedo de una nueva relación. Ojo, el peligro para las personas que se han divorciado está en traer en la nueva relación los problemas no resueltos del matrimonio anterior. Por este motivo, una persona que comienza una relación con alguien que se ha divorciado recientemente tiene que acordarle tiempo para pasar el duelo tras la ruptura sufrida.

El deporte puede ser de ayuda. Para tratar de mantenerse en forma es una buena idea comenzar a hacer ejercicio físico bajo las indicaciones de un entrenador personal. Tras 40 minuto de ejercicio físico se produce en el organismo un efecto similar al de un antidepresivo.

Una buena “terapia” tras el divorcio es retomar los hobbies y las actividades que se han abandonado, así como atreverse con otras nuevas que no hubieras practicado durante el matrimonio: comenzar a estudiar, viajar a sitios nuevos conocer personas nuevas e incluso aventurarse en nuevos proyectos laborales.

Uno de los factores más importantes para la recuperación tras un divorcio es no aislarse del resto del mundo y buscar soporte en la red de apoyo del entorno (familia, amig@s, compañer@s de trabajo) así como crear nuevas amistades. El ser humano no sabe, ni puede vivir sin afecto por lo que es muy importante estar en continuo contacto con las personas que nos hace sentir bien y nos puede ayudar a recuperar la confianza en nosotros mismos.

La resiliencia como factor imprescindible en la recuperación de un divorcio.

Como ya se ha mencionado antes, el divorcio puede resultar ser un trauma para las personas que pasan por ello, y como elemento imprescindible que influye en superar esta situación es la resiliencia – la capacidad de una persona para afrontar/adaptar de manera positiva los eventos difíciles y/o adversos que aparecen en sus vidas.
La resiliencia no es una capacidad que las personas la tiene o no, no es un rasgo de personalidad propio del nacimiento sino es una habilidad que puede ser adquirida y preparada. Se considera que las personas que piden ayuda en situaciones difíciles son más resilientes que las que evitan hacerlo.
Esencial para la resiliencia es la actitud que se tiene ante los problemas y la importancia que se da a los acontecimientos. En muchas ocasiones no se pueden controlar los eventos que ocurren en la vida, pero se puede controlar la actitud que adoptas ante los mismos.

Algunas ideas para aumentar la resiliencia:

  • Acepta que, aparte de tu actitud, nada se puede controlar en la vida: ni acontecimientos, ni a otras personas
  • Busca apoyo: las redes de apoyo y ayuda mutua son necesarias tanto en los buenos como en los malos momentos
  • Busca soluciones, no motivos para quejarte: aunque tienes todo el derecho para quejarte, es de más ayuda hacer un plan y ponerlo en práctica
  • Cuídate: descansa, sigue una dieta equilibrada, evita los malos hábitos y haz cosas que te gustan hacer, no solo aquellas que hay que hacer
  • No desesperes: el tiempo cura las “heridas”.

Citando a Charles Darwin “no sobrevive la rasa más fuerte rasa, ni la más inteligente sino la más flexible al cambio”.

En todo caso, si nada de estos pasos funciona y la situación no mejora la persona debe ponerse en manos de profesionales que le acompañe en el proceso de recuperación. Es indicado establecer nuevas estrategias para abordar las dificultades encontradas tras el divorcio.

Por Mihaela Raducea/trabajadora social

 

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

No diré “no llores” porque no todas las lágrimas son malas. J.R.R.Tolkiem

Hablando de: duelo por fallecimiento Mi pareja ha fallecido y me he quedado a cargo de mis hijos. No sé cómo afrontar esta nueva situación y cómo ayudarles a ellos”.

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En primer lugar mi más sentido pésame.

La pérdida de un ser querido es un acontecimiento traumático que afecta en mayor o menor medida a cada persona dependiendo de la resiliencia, es decir, la capacidad de sobreponerse y superar los obstáculos que nos pone la vida.

El duelo es el periodo emocional de entendimiento de la pérdida en este caso, la de la madre/padre de tus hijos.  Periodo evolutivo y natural, necesario para llegar a superar la muerte. Si se prolonga en el tiempo más de seis o nueve meses se hace necesario acudir a un profesional de la psicología para ayudar a aclarar y afrontar los sentimientos confusos y ambivalentes con tu ser querido.

El duelo tiene varias fases( negación, enfado, negociación , dolor emocional y entendimiento ) y cada persona lo vive de una manera, teniendo en cuenta muchas variables que influyen como la relación que había entre ellos, la edad de los niños, si la muerte ha sido repentina o un largo proceso asociado a una enfermedad y otras condiciones al rededor de la misma.

¿Cómo podemos ayudarte?

  • Disponibilidad para cuando necesites hablar de tu experiencia permitiéndote el desahogo.
  • Ayuda para canalizar: rabia, ira, llanto o cualquier sentimiento y emoción contradictorio, ayudándote a calmarte.
  • Ayuda en la adaptación a la ausencia de tu ser querido y a desarrollar tus propias habilidades.
  •  Apoyo para normalizar tu vida y reorganizar tu día a día y la de tus hijos en los ámbitos social, emocional y legal.
  • Acompañamiento  y comprensión a través de la experiencia de haberlo vivido en primera persona.
  • Aprendizaje para vivir de nuevo guardando está experiencia en tu corazón, y encontrando el sentido a tu nueva vida junto a tus hijos cerrando el proceso tan doloroso por el que estas pasando.

Por este motivo, te agradecería que me dieras tus datos de contacto para poder saber más información a cerca de tu caso y así orientarte de una forma más personal y directa a tus circunstancias.

Por María Martínez