INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA RUPTURA DE PAREJA

INTELIGENCIA EMOCIONAL Y RUPTURA RELACIONAL

Hablando de:inteligencia emocional tras ruptura relacional

¿ES POSIBLE MANTENER UNA RELACIÓN DE EMPATÍA CON EL PADRE DE NUESTROS HIJOS TRAS LA RUPTURA?

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He hecho esta pregunta a mi abuela y, para obtener su respuesta tuve que explicarle qué significa “relación empática”. Aquella que está formada por un componente afectivo, basada principalmente en percibir y comprender los sentimientos de la otra persona. Tras escuchar de nuevo su historia de vida y sus luchas para sacar adelante a la familia, resume su respuesta en: “Hay que hacer lo que sea por las criaturas”.

También he preguntado lo mismo a mi madre y, cómo no, desde su amor incondicional me contesta: “Depende hija, a veces hay que cortar por lo sano si te ha hecho mucho daño”.

Me pregunto a mí misma lo mismo pero la respuesta no es inmediata, necesito analizar…. En todas partes escuchamos hablar sobre las soluciones, los beneficios y los pasos a seguir para mantener una relación civilizada con el padre de nuestros hijos tras la ruptura. 

¡No digo una buena relación, sólo decente! Y pienso que, con un poco de valentía se puede conseguir. Sí se puede, pero, tras marcharse, poco a poco, el dolor, el rencor y la amargura se puede ser o volver a ser amigos. 

De acuerdo, es justo reconocer que después de una ruptura, durante mucho tiempo, se viven situaciones que nos provocan los sentimientos arriba mencionados. Pero el tiempo pasa, los años pasan y se puede volver a ser “socios iguales” en esa tarea complicada de criar a los niños; niños que están al 100% enamorados de su padre. 

¡Cuidado! Lo de arriba funciona dependiendo de la madurez y el ritmo de “curación” de los implicados.   

El padre de nuestros hijos, una vez terminada la relación es, a la vez, nuestra expareja siendo eso el “ingrediente” que dificulta mantener una relación empática. En la mayoría de las rupturas ambos cónyuges están experimentando emociones negativas que necesitan ser “expulsadas” de alguna forma. Puede darse el caso que una de las partes tarde más en aceptar el cambio, que tenga más dificultad para encajar de forma adaptativa este acontecimiento y todo ello ralentiza el proceso de curación de las partes implicadas. 

Está claro que no se puede descartar la hipótesis de “no es necesario mantener una relación empática con el padre de mis hijos tras la ruptura”. Por qué no reconocer que se dan situaciones en las que, a pesar de los intentos de mantener una relación cordial, civilizada, desvincularse de la expareja ha resultado ser la alternativa más ventajosa para ambas partes. 

Pero, al final creo que, por mucho que nuestras prioridades han cambiado con el paso de los años, por mucho que los valores de la sociedad actual se han ido modificando, fusiono la respuesta de mi abuela con la de mi madre y concluyo que (siempre y cuando no se trata una ruptura provocada por una situación de riesgo para una de las partes o por los hijos), somos responsables y a la vez ejemplos a seguir para nuestros hijos. Con la ayuda y el asesoramiento correspondiente en situaciones de ruptura, cabe la posibilidad de llevar una relación empática. 

Y, más que posibilidad, es cuestión de elegir y/o decidir qué relación queremos llevar con el padre de nuestros hijos una vez acabada la relación.

Por Mihaela Raducea/Trabajadora Social

La NAVIDAD: tiempo para recordar

La NAVIDAD: tiempo para recordar.

LAS SILLAS VACÍAS

Hablando de: proceso de duelo

Ya han llegado las fiestas navideñas, Nochebuena, vacaciones, fin de año, Reyes Magos y en casa tenemos una o más sillas vacías. Son los espacios que nos han dejado todos esos seres queridos con los que año tras año hemos compartido nuestra vida. Ellos han significado mucho para nosotros, los amamos y su ausencia se hace más difícil.

Desde que se fueron, a pesar de seguir adelante con nuestras vidas, como no puede ser de otra forma, hay momentos en los que el espacio vital y físico que ocupaban se transforma en una punzada dolorosa porque se avivan los recuerdos: esas cenas, sus comentarios, sus aportaciones, su dedicación y muchos sentimientos que están anidados en nosotros.

Siempre hay alguien que lo tiene más presente y eso se debe al especial vínculo que tenía con el ser fallecido. Y en muchas ocasiones esa melancolía que nos impregna no es comprendida por el resto de la familia.

¿Cuántas veces nos sentimos incomprendidos por este motivo?

Incluso cuantas veces escuchamos frases que nos enojan, parecidas a: hace ya mucho tiempo que se fue!, De qué sirve estar melancólico/a todas las Navidades?, Céntrate en el presente!, Con esa actitud los demás lo pasan mal!.

Es cierto que estas frases nos duelen profundamente porque nos sentimos incomprendidos y a veces se genera un distanciamiento y conflicto entre la misma pareja o incluso con los hijos.

Tal vez este proceso que se repite año tras año pueda mitigarse con reacciones positivas que estén orientadas a que todos hagamos un ejercicio de comprensión.

Ir por libre en estas situaciones no ayuda a la comprensión con tu pareja, hijos u otros familiares, así que te animo a que cuando pase esto utilices la expresión de tus sentimientos y los compartas. Hablar de los que se han ido es un buen bálsamo para hacerlos presentes, incluso hacerles un homenaje en estas fechas señaladas elaborando sus comidas favoritas, poniendo una vela que los representa en nuestra mesa, manifestando lo que nos hacían sentir. Y siempre desde un pensamiento de luz y no de dolor.

Ellos, al igual que cada uno de nosotros llegó a esta vida para algo, tenemos una misión y cada persona se va sin que aún hayamos encontrado respuesta al porqué y al sentido de la partida.
Hay un cuento anglosajón escrito por Jack Bowley, titulado “Jack y la muerte” que me resulta ejemplificante para hoy, si quieres leerlo puedes hacerlo en este enlace:

https://arescronida.wordpress.com/cuentos/cuentos-clasicos/jack-y-la-muerte-cuento-anglosajon/

En este cuento entendemos como la muerte tiene que existir porque de otro modo, no habría vida. Es fácil de entender, de hecho está dirigido para los niños y creo que ayuda más a los adultos que a estos, ya que tienen un nivel de interiorización y comprensión de la realidad muy superior al nuestro. Los niños no tienen tantos filtros y prejuicios como los adultos!!!

Estar enfadados e incluso estropear estas fiestas por los recuerdos supone no tomar conciencia de que nuestro presente actual será el recuerdo para mañana cuando nosotros no estemos.

Es nuestra responsabilidad vivir el momento, hacer que este sea feliz y por supuesto, hacer hueco a los que estuvieron.
No se trata de ocultar los sentimientos, compártelos, los demás te entenderán y tu sentirás alivio porque expresarlos es el camino para sanar las lágrimas.

No generemos distancias por el hecho de que los sentimientos y percepciones de los demás sean diferentes a las nuestras, nadie puede sentir IGUAL, pero sí pueden entendernos, empatizar con nuestro dolor, pena y recuerdos.

Y además no te sientas solo o sola en estos momentos, son muchísimas las personas que están viviendo lo mismo que tú.

En todas las familias ha habido pérdidas y hay sillas vacías por lo que cambiar el pensamiento es algo que está en tu mano, hoy estás aquí y tu presencia es importante.

Mañana, te recordarán.

Da lo mejor de ti mismo/a.

Por Eugenia L. Varea/ trabajadora social

RECUPERACIÓN TRAS EL DIVORCIO

¿QUÉ FACTORES INFLUYEN EN LA RECUPERACIÓN DE UN DIVORCIO?

Hablando de: post divorcio «La recuperación tras el divorcio»

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El divorcio es un acontecimiento que le puede surgir a cualquier persona…..joven o más adulto, mujer u hombre, rico o pobre.

Hay quien afirma que el divorcio es una de las experiencias más dolorosas por la que el ser humano puede pasar. Es, en muchas ocasiones, ligado a un miedo profundo a que el dolor nunca acabará. A veces es comparado con las etapas de la muerte ya que, la perdida no es solo del matrimonio, también de uno mismo. No cambia solo la pareja, también afecta a los hijos, a la familia extensa, a los amigos, etc.

En distintas ocasiones hemos escuchado que el divorcio se vive de forma diferente entre mujeres y hombres, pero, algunos expertos en la materia afirman que no es del todo así. El sexo no influye en la intensidad del sufrimiento/dolor, pero, en algunas ocasiones, si en el modo de manifestarlo (los hombres temen que no son suficientemente buenos y/o “potentes” y las mujeres están preocupadas por el futuro y de cómo serán sus vidas en adelante). El trauma es igual de intensa para hombres y mujeres dependiendo de la “inversión de sentimientos” de cada uno durante la relación de pareja.

En el polo opuesto se encuentra aquella situación en la que la pareja se divorcia a causa de un conflicto de larga duración y con una intensidad elevada, provocando en este caso una liberación e incluso alegría en ambas partes de la pareja.

Sin entrar a analizar la multitud de causas que lo puede ocasionar ¿qué haces si un día te encuentras en la situación de separarte de la persona que juraste estar al lado hasta que la muerte os separe? Las reacciones inmediatas que suelen darse son las de adoptar el papel de víctima y de culparse a sí mismo o a la expareja de todo lo sucedido olvidando una tercera opción, la de luchar para recuperar el equilibrio y rehacer tu vida.

¿Cómo pasar más fácil por el trauma del divorcio? ¿cuáles son los factores que influyen en la recuperación tras un divorcio?

Es común que, tras una ruptura de pareja, ya sea previsible o inesperada, las partes afectadas pase por un periodo de shock y/o experimente sentimientos de dolor, frustración, miedo, rabia, baja autoestima, desconfianza, etc. que pueden durar meses o incluso hasta años.

Pero, a pesar de ello, no podemos olvidar que la vida continua después de un divorcio.

En primer lugar, se debe aceptar la idea del divorcio como algo normal y natural que le puede pasar a cualquiera, sin intentar esconderse del resto del mundo. Existen muchas personas que no consiguen rehacer sus vidas debido a que no son capaces de olvidar el pasado. Y, como el pasado no puede ser cambiado, la única solución es tener una visión positiva del futuro y no olvidar vivir el presente.

Es muy importante cuidarse uno mismo y no tener miedo de una nueva relación. Ojo, el peligro para las personas que se han divorciado está en traer en la nueva relación los problemas no resueltos del matrimonio anterior. Por este motivo, una persona que comienza una relación con alguien que se ha divorciado recientemente tiene que acordarle tiempo para pasar el duelo tras la ruptura sufrida.

El deporte puede ser de ayuda. Para tratar de mantenerse en forma es una buena idea comenzar a hacer ejercicio físico bajo las indicaciones de un entrenador personal. Tras 40 minuto de ejercicio físico se produce en el organismo un efecto similar al de un antidepresivo.

Una buena “terapia” tras el divorcio es retomar los hobbies y las actividades que se han abandonado, así como atreverse con otras nuevas que no hubieras practicado durante el matrimonio: comenzar a estudiar, viajar a sitios nuevos conocer personas nuevas e incluso aventurarse en nuevos proyectos laborales.

Uno de los factores más importantes para la recuperación tras un divorcio es no aislarse del resto del mundo y buscar soporte en la red de apoyo del entorno (familia, amig@s, compañer@s de trabajo) así como crear nuevas amistades. El ser humano no sabe, ni puede vivir sin afecto por lo que es muy importante estar en continuo contacto con las personas que nos hace sentir bien y nos puede ayudar a recuperar la confianza en nosotros mismos.

La resiliencia como factor imprescindible en la recuperación de un divorcio.

Como ya se ha mencionado antes, el divorcio puede resultar ser un trauma para las personas que pasan por ello, y como elemento imprescindible que influye en superar esta situación es la resiliencia – la capacidad de una persona para afrontar/adaptar de manera positiva los eventos difíciles y/o adversos que aparecen en sus vidas.
La resiliencia no es una capacidad que las personas la tiene o no, no es un rasgo de personalidad propio del nacimiento sino es una habilidad que puede ser adquirida y preparada. Se considera que las personas que piden ayuda en situaciones difíciles son más resilientes que las que evitan hacerlo.
Esencial para la resiliencia es la actitud que se tiene ante los problemas y la importancia que se da a los acontecimientos. En muchas ocasiones no se pueden controlar los eventos que ocurren en la vida, pero se puede controlar la actitud que adoptas ante los mismos.

Algunas ideas para aumentar la resiliencia:

  • Acepta que, aparte de tu actitud, nada se puede controlar en la vida: ni acontecimientos, ni a otras personas
  • Busca apoyo: las redes de apoyo y ayuda mutua son necesarias tanto en los buenos como en los malos momentos
  • Busca soluciones, no motivos para quejarte: aunque tienes todo el derecho para quejarte, es de más ayuda hacer un plan y ponerlo en práctica
  • Cuídate: descansa, sigue una dieta equilibrada, evita los malos hábitos y haz cosas que te gustan hacer, no solo aquellas que hay que hacer
  • No desesperes: el tiempo cura las “heridas”.

Citando a Charles Darwin “no sobrevive la rasa más fuerte rasa, ni la más inteligente sino la más flexible al cambio”.

En todo caso, si nada de estos pasos funciona y la situación no mejora la persona debe ponerse en manos de profesionales que le acompañe en el proceso de recuperación. Es indicado establecer nuevas estrategias para abordar las dificultades encontradas tras el divorcio.

Por Mihaela Raducea/trabajadora social

 

ESTRATÉGIAS PARA LLEVAR BIEN TU DIVORCIO

¿Estás harto de cocinar siempre las mismas estratégias para llevar bien tu divorcio?

30 NOVIEMBRE 2017

TEMPURA y CONTIGO te ofrecen por primera vez en España un taller para adquirir estrategias para llevar bien tu divorcio o situación de crisis de pareja.No sólo mejoran las relaciones de pareja sino también la relación con tus hijos.

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¡TE ATREVES A DAR EL PASO!

EL DIVORCIO DESDE DOS PERPECTIVAS PSICOLÓGICAS

PSICOLOGÍA Y LAS CARAS DEL DIVORCIO

Hablando de: Efectos psicológicos del divorcio en la pareja 

¿CÓMO TE PUEDE AFECTAR EL DIVORCIO ? DOS CASOS REALES CON DOS PERSPECTIVAS DISTINTAS. 

Laura le planteó el divorcio a Francisco, ya hace más de dos años. Él solo se dedicaba a su trabajo y a sus amigos; ella siempre estaba sola, con los niños, y nunca hacían cosas juntos. Así que Laura tomó la firme decisión de poner un punto y final a su matrimonio. Dice que fue la peor época de su vida, y que lo sigue siendo todavía. Me explicó que su marido no aceptó la ruptura, y que, desde hace dos años, continúa pasando por la puerta del domicilio familiar, todos los días, varias veces, a ver si se cruza con ella, intentando cazar una mirada, o cualquier detalle que le haga pensar que van a volver a vivir juntos, y buscando a sus hijos. Laura está exhausta, no puede más, y se está planteando denunciarle por acoso. Necesita empezar una nueva vida, en la que Francisco no esté presente.
Francisco está perdido, se siente fracasado. Está roto. Y hundido. A veces se sorprende a sí mismo tarareando esa canción que dice “Sin ti no soy nada”. Ha perdido al amor de su vida, y a sus hijos, porque su mujer, como la sigue llamando, no le permite verlos. Se queja de que no ha tenido una segunda oportunidad. Ha perdido su trabajo, su familia y sus amigos, parece que se han cansado de él, de sus continuas quejas y lamentos. Solo le anima coger el coche y acercarse por su casa, como la sigue llamando, para ver si coincide con su mujer o con sus hijos. No duerme mucho y come mal. No sabe explicar qué ha ocurrido para llegar a este pozo sin fondo. Está atrapado y solo siente dolor.

Ana y Lucas decidieron que ya no hacían nada juntos, que la chispa entre ellos se había acabado y que sería bueno seguir caminos diferentes. Ana reconoce que, le costó mucho tomar la decisión, pero que cuando lo hizo, no fue tan difícil como esperaba. Lo peor fueron los cambios, el cambio de casa, la mudanza, los papeleos, pero también la nueva organización familiar, los nuevos horarios con los niños y cómo organizar las estancias de ellos con cada uno de los progenitores. Recuerda que pensaba continuamente si, alguna vez, en el futuro, encontraría a una nueva pareja con la que volver a compartir su vida. Pero destaca, sobre todo, que comenzó un proyecto de vida nuevo, con mucha ilusión, y que se sentía liberada, por dejar atrás un estilo de vida y una pareja con la que no era feliz. A Ana no le gustaba que la gente del pueblo le diera “el pésame” y prefería que le dieran la enhorabuena.
Recuerdo que fueron juntos a ratificar el Convenio Regulador, al Juzgado de Familia. Todavía en las dependencias judiciales se dieron un beso, a modo de despedida, cosa que sorprendió a los funcionarios. Llevaban muchos años juntos, y habían tenido dos hijos. Se despidieron con un “encantado/a de haber compartido mi vida contigo”. Es un caso real.

El divorcio es una de las crisis personales de mayor impacto en la vida de una persona. Es una pérdida, sobre todo, emocional, aunque también económica y social.
La duración y los efectos de esta crisis dependen de cada pareja y de cada uno de los miembros de la pareja. Unos deciden romper la relación, superar la situación, y volver a construir, mientras que otros se quedan atrapados en la culpa y en el fracaso, mirando la herida abierta.
Dependiendo del motivo de ruptura, de la responsabilidad que asuma cada uno, y sobre todo, de los recursos psicológicos que posea cada uno de los miembros de la pareja, la crisis tendrá más o menos repercusión en nuestra vida.
Necesitamos tiempo para asumir los cambios, para aceptar la nueva situación y una buena capacidad para tomar nuevas decisiones. Si no es posible, debemos acudir a un profesional.

Por Begoña García/psicóloga forense

¿ES POSIBLE SALIR DE UNA CRISIS DE PAREJA?

¿ES POSIBLE SALIR DE UNA CRISIS DE PAREJA?

Hablando de: crisis relacional

¿SI ESTOY VIVIENDO UNA SITUACIÓN DE CRISIS DESDE LARGO TIEMPO, ESTOY A TIEMPO DE SALVAR MI RELACIÓN DE PAREJA?

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LA REALIDAD DE LAS CRISIS DE PAREJA 

 

Si esta viviendo una situación de pareja en la que se siente abatido, intranquilo con sensación de que su relación no está en su mejor momento con continuos altibajos, incomunicación, reproches, incomprensión,soledad, etc. desde largo tiempo, es hora de reflexionar e intentar averiguar si quiere salvarla. En estos momentos es posible que no sepa cuales son sus sentimientos ni que camino tomar y que se plantee una y otra vez ¿Como he llegado hasta aquí? ¿Qué nos ha sucedido? Es el padre/madre de mis hijos pero no soporto más está situación. En otras ocasiones también pensamos y nos preguntamos ¿Qué podría hacer para salir de esta situación? ¿Estoy a tiempo de salvar mi relación?.

 

La crisis no surge de un día para otro, sino que se va gestando tras pequeños problemas sin resolver. Aplazamos conversaciones e incluso las dejamos pasar a ver si por arte de magia desaparecen e incluso si después de meses le planteamos a nuestra pareja que necesitamos hablar de lo sucedido nos dice “aún sigues con eso, otra vez el mismo tema, ahora me sacas algo que sucedió hace tanto tiempo, ¿eso no estaba olvidado?” en otras ocasiones nos prometemos acciones que nunca realizamos porque volvemos a nuestra vida rutinaria o las consideramos inútiles. No solucionar los conflictos nos conducen a una crisis y cuando nos damos cuenta nos sentimos incapaces de solucionar tomando decisiones que en realidad no deseamos.

¿ESTOY A TIEMPO DE SALVAR MI RELACIÓN?

No le vamos a decir un “si” rotundo porque no sería realista, lo que si podemos decirle es que muchas veces perdemos la esperanza de salvar la relación por nuestra angustia, falta de control y por querer tener una pronta respuesta sin ser conscientes que el éxito es el resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo y esfuerzo. Los conflictos de pareja como cualquier conflicto entre humanos tienen solución. La solución requiere de compromiso y de voluntad, requiere de querer y de hacer, de ceder y de comprender. Además de dosis de paciencia.

A veces en momentos de crisis es bueno tomar distancia para tomar un poco de oxigeno y poder tomar conciencia de la situación y hacer autocrítica por mucho que nos pese, porque a pesar de haber intentado hacer las cosas bien, posiblemente nosotros sin ser conscientes también hemos influido en el conflicto de forma directa o indirecta.

Las parejas estables pasan necesariamente por crisis, las afrontan y aprenden de ellas. Cuando una pareja decide huir de la crisis rompiendo la relación, tarde o temprano –probablemente en la siguiente relación de pareja- van a tener que afrontar el mismo reto y se encontrarán en el mismo punto en el que se emprendió la huida. La separación, hoy en día, se ha convertido en algo incluso excesivamente banal.

 

Las facilidades que otorga la sociedad actual para deshacer una pareja, junto a un sentido cada vez más hedonista e individualista de la vida, hace que se rompan muchas relaciones ante frustraciones y conflictos mínimos y hasta necesarios para la evolución y el crecimiento madurativo, tanto de la pareja-familia como de los individuos que la componen.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER ANTE UNA CRISIS DE PAREJA?

Hay muchas herramientas que se pueden dar para que estas situaciones no lleguen a una situación de no retorno. No existe una receta mágica, la solución está dentro de usted y su habilidad para emplearlas, aquí les dejo algunas que me acompañan en mi vida y en mi práctica profesional.

  1. No imponer sino dialogar desde su corazón, intentando llegar a un acuerdo. Dejar de luchar por ver quién tiene la razón, sino por explicar nuestros motivos, como nos sentimos y como nos hacen sentir las acciones de nuestra pareja. Centrarse en el presente y no rememorar conflictos ya pasados, evitando ¿es que tú me hiciste…? Los “esque” son excusas que su mente le dice para no asumir su propia responsabilidad y sentirse a salvo.
  2. Entender que los desacuerdos son normales. Son dos personas distintas las cuales llegaron a la relación con vivencias diferentes, creencias, y valores adquiridos en sus familias de origen. Por tanto a pesar de vivir lo mismo lo viven de forma distinta.
  3. Reforzar la pareja. Cuidar los detalles es importante y no hace falta nada material, un beso, un abrazo, una caricia, una sonrisa, un cómo te ha ido el día, o un simple momento de atención puede obrar milagros.
  4. No  criticar conductas. Recuerde, las personas hacemos nunca somos. Si hemos de criticar algo que no nos guste, mejor dirigirnos a los hechos utilizando la comunicación asertiva. No usen los reproches o calificativos despectivos personales.
  5. Tomarnos un momento antes de reaccionar. Estudien sus tiempos pues unas personas necesitamos espacio para pensar y reflexionar antes de enfrentarnos a una conversación o conflicto y otras lo necesitan aclarar en el momento. Salga a la calle a dar un paseo, hacer deporte, quedar con una amiga, etc. pero eso si, si decide esta opción dígale a su pareja que necesita salir o dejar la conversación al día siguiente cuando se sienta más tranquila/o.
  6. Escuchar activamente. Mire a los ojos a su pareja para intentar comprender su mundo y poder ponerse en su zapatos.
  7. No intente cambiar a su pareja sino aceptarla y amarla tal como es, potenciando lo positivo.
  8. Buscar actividades en común donde puedan compartir y que para ambos sea agradable y disfruten.
  9. Confiar y dar también un tiempo propio a la pareja, no ahogarla con llamadas o mensajes, y respetar su espacio propio. El verdadero amor es libre no cierra puertas sino que las abre.
  10. Dedíquese tiempo a si mismo, tiempo para usted, en donde no esté su pareja, donde recuerde quién es y por qué un día esa persona se enamoró de usted.

Las crisis son una oportunidad para descubrirnos, conocernos, crecer, estar en contacto con lo que nos pasa y aprender de ello.

Si no encuentra el camino, si nos da permiso. Le podemos ayudar.

Por MªDolores Manzanera 

 

La motivación, la gasolina que nos da la felicidad

LA MOTIVACIÓN: la gasolina que nos da la felicidad

Hablando de:  motivación familiar

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Cuantas veces nos decimos a nosotros mismos: si ganase más dinero, si tuviera una casa más grande, si estuviese con aquella mujer o con aquel hombre, si mi jefe fuera mejor, si ….., si ….. un despropósito de SÍES que lejos de ayudarnos a fomentar la consecución de nuestras metas, lo que hace es alejarnos y hacer que caigamos en desgracia.

No nos enseñan desde pequeños, en nuestras familias y en nuestros colegios a trabajar la motivación (tener un motivo + acción, ponerlo en práctica) y así vamos desarrollándonos como personas hasta el momento en que la QUEJA se convierte en el lema de nuestra vida.

De este modo en la familia son innumerables los ejemplos que podemos contar cuando nos dedicamos a hablar mal del jefe, del trabajo, del escaso sueldo….. con los amigos nos quejamos de la mala suerte que tenemos con la pareja que elegimos, con lo que no tenemos y así sucesivamente. Hasta que llega un momento en que de tanto repetir estos parámetros, nosotros mismos los creemos con tal veracidad que nos sumen en una depresión y desprecio por lo que nos rodea.

¿Cuántas veces manifestamos en casa la suerte de tener un trabajo, de ducharnos con agua caliente, de tener varios platos de comida al día, de tener a personas que nos cuidan y aman, de valorar esa casa o ese coche que hemos podido comprar con nuestro esfuerzo, ….?

Tal vez tu entorno, querido lector no es un despropósito, tal vez te has desmotivado y por ese motivo nada funciona. Te invito a que acudas a nuestras charlas sobre motivación, habilidades, comunicación, en definitiva a nuestra formación para recuperarte a ti mismo/a y tener una felicidad plena y consciente.

 

Por Eugenia varea

CRISIS EN LA RELACIÓN FAMILIAR

CRISIS EN LA RELACIÓN FAMILIAR

Hablando de: crisis ¿De qué hablamos cuando decimos que estamos pasando por una situación de crisis?

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Nos referimos a acontecimientos que destruyen el equilibrio habitual personal o familiar sintiéndonos incapaces de abordar la situación de forma eficaz con las capacidades habituales, bien sea porque no podemos encontrar lo que necesitamos para resolver la dificultad por el estado de vulnerabilidad, o porque se presenten demasiadas cosas a la vez.

En el transcurso de nuestra vida se producen dificultades que interrumpen de forma brusca el curso normal de nuestra historia personal o familiar. Estas pueden ser previsibles o circunstanciales o accidentales, sobrevenidas e inesperadas; teniendo en común la interrupción de nuestra trayectoria vital produciendo cambios con pérdida de calidad de vida.

  • Fallecimiento o lesiones de seres queridos y familiares por accidente de tráfico o laboral, muerte súbita, enfermedad crónica, suicidios, etc.
  • Nacimiento de un hijo con problemas no detectadas durante el embarazo.
  • Divorcio, separación, ruptura con los hijos por conflictos.
  • Separación de familiares, amigos y personas conocidas.
  • Desastres naturales en lugares donde se desarrollaba la vida cotidiana.
  • Pérdida de estatus económico/laborales.
  • Deshaucio judicial.
  • Situaciones dramáticas o violencia contra la mujer o intrafamiliar.
  • Pérdida de función parental a medida que los hijos crecen, se independizan y abandonan el hogar.
  • La muerte de una mascota de un niño.

Como humanos que somos, depositamos muchos afectos y esperanzas en los demás y unimos nuestras vidas y las suyas mediante una red de relaciones emocionales, sociales, laborales, económicas, de dependencia en general. Cuando se produce una pérdida como en el supuesto del divorcio/separación o fallecimiento la persona o familia pasará por un proceso normal llamado “ duelo” en el cual no requiere atención profesional especializada, solo el apoyo, comprensión, calidez y cariño de sus familiares, amigos y allegados más próximos.

Un proceso de duelo saludable suele durar entre 4 y 6 semanas. Si usted se encuentra en esa situación una vez transcurrido dicho periodo y siente que no consigue volver a su vida cotidiana puede buscar la ayuda de un trabajador social, el cual le va acompañar en la adaptación a su nueva situación y si fuese preciso la derivación a un profesional especializado para elaborar su pérdida de una forma sana y constructiva evitando el deterioro, el cual hace que no avance quedándose estancado en ese momento de la vida girando nuestra vida en torno a ese suceso sin conseguir progresar haciéndose daño a si mismo y a las personas que le quieren.

¿De qué va a depender la superación del proceso de forma saludable?

  • Lazos de unión establecido si fuese una pérdida relacional.
  • Mecanismos de resolución de problemas.
  • Causas  y circunstancias de la situción sobrevenida o pérdida.
  • Resiliencia (capacidad de las personas para seguir haciendo frente al futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores o condiciones de vida difíciles) siendo como consecuencia de la interacción de la persona y su entorno.

Toda pérdida entraña la necesidad de un duelo, más aún una ruptura relacional por separación/divorcio al ser más devastador que la propia muerte, por ser un duelo no permitido por la sociedad y no romper lazos definitivos.

Recuerda. “Tú no has hecho nada, la pérdida simplemente ha sucedido. Sin embargo, cuando una relación se termina por elección de otra persona, hay más que pena. Sientes el rechazo de lo más íntimo de ti, como si no tuvieras valor. Te sientes sin esperanza y no solo luchas por la perdida de la persona que amabas, sino también con la pérdida de tu autoestima y respeto de ti mismo”.

Las crisis sean de la índole que sean también son una oportunidad para crecer, construir y desarrollarse. Si necesitas ayuda los profesionales de CONTIGO te puede ayudar.

Por MªDolores Manzanera

SIENTO QUE MI MUNDO SE DERRUMBA

EN LAS CRISIS CRECEMOS COMO COMO PERSONAS 

Hablando de: crisis “Cuando empezó mi relación de pareja o matrimonio tenía claro que iba a ser para toda la vida. Ahora no sé qué quiero y siento que se está derrumbando mi proyecto de vida”.

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Antes de nada quiero decirte que si al leer esto te sientes identificado o identificada, es en primer lugar porque posiblemente estés pasando por una fase de crisis. 

Las crisis a pesar de asustarnos y producir miedo por los cambios que puede conllevar son un sensor que forma parte del ser humano. La crisis, sinónimo de malestar y alteración del equilibrio, nos genera un replanteamiento de nuestra vida.

Unas veces la crisis puede ser individual, y supone una reflexión del presente y del pasado. De como hemos ido integrando los acontecimientos, de nuestro bienestar y equilibrio interior, de las respuestas de nuestro entorno. Para afrontarla es importante trabajar con un profesional.
Pero la crisis también puede ser de pareja . Y ahí depende de las dos partes.

No te alarmes cuando por factores que no tienes delimitados o que aún no tienen nombre crees que todo se viene abajo.

Lo más importante tal vez sea aclarar si amas a la persona que elegiste. Cuando te digo “amas” por supuesto incluyo 3 ingredientes :

1º. Cariño.

2º. Respeto.

3º. Enamoramiento.

Estos tres ingredientes suben y bajan en función del nivel de vida y estrés que tenemos. Pero si los tienes, ya te voy adelantando que puedes solucionar esa crisis que os afecta.
Por otro lado también quiero hablarte del amor, término muy utilizado en los medios de comunicación y que nos ha transmitido un modelo de amor basado en la irrealidad y el consumismo.

El amor, ¿crees que puede existir sin todo ese glamour que nos muestran?

Yo te diría rotundamente que si, que no solo puede existir sino que el secreto de una pareja duradera es aquel que inventan/crean y recrean cada día fuera de los estereotipos.
Amor se podría sintetizar en aquel sentimiento que nos llega del ser que nos importa y que se traduce, en complicidad, compañía, interés por el otro/a, dedicación, sexualidad, sensualidad, gratificación por los momentos compartidos, cuidado y respeto, preocupación por el bienestar y un largo etc….

Una pareja no nace, se hace. Esto es importante que lo tengas presente.

Cuando iniciaste tu proyecto de vida estabas ante el nacimiento de algo sin desarrollar.
Conocer bien a la otra persona es símbolo de fortaleza ya que se avanza cuando sabemos con quién estamos y con qué contamos.
Romper una relación de pareja con o sin hijos está hoy día al alcance de todos al igual que remontar una crisis de pareja.

Tanto para una u otra decisión lo importante es saber qué queremos hacer y porqué queremos hacerlo.

Te recomiendo que busques ayuda en profesionales que te puedan ayudar a reflexionar en profundidad.

Cuando es insalvable la relación, deja a un lado el eslogan social que dice: “ todo divorcio acaba mal” porque  por muy conflictivo que pueda resultar,  puede ser objeto de negociación para que decidáis qué y como queréis disolver vuestra unión.
Deseo que este mensaje pueda aportarte luz y reflexión para que sepas que siempre hay una salida exitosa con la ayuda de expertos que te ayudarán para conseguir una sensación de bienestar frente al dolor que suele generarse.

Por Eugenia Varea

Deseo que seas feliz

FAMILIAS LIBRES PARA AMAR

YO ESTOY BIEN, CUANDO TU ESTÁS BIEN

Hablando de: familia y libertad « Comunicación eficaz, resolución de diferencias, respeto para tener familias libres para comunicar, disfrutar, amar».

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Valga la metáfora de que la familia es como un barco que va navegando por el gran océano y tiene que hacer frente a algunas vicisitudes que surgen cuando menos lo esperamos. Un conflicto entre padre y madre, entre uno de ellos y un hijo, entre los hermanos…. Los malentendidos y situaciones que en la convivencia provocan situaciones de estrés y tensión y que nos alejan de nuestros seres queridos.

A veces somos capaces de remontar ese oleaje cargado de emociones y sentimientos encontrados y otras veces, decidimos tirar la toalla, queremos y pensamos que cambiar el rumbo de nuestro barco es la mejor solución y no estamos equivocados. Pero cuando eso ocurre, nos vemos abocados a cambiar el rumbo con costes muy altos, hay veces en la que se paga un precio excesivo a nivel sentimental, relacional, psicológico, físico incluso….. y esto pasa porque no somos ajenos al dolor y a la culpa que algunas decisiones nos generan.

Cuando podemos resolver los conflictos desde la comunicación eficaz, el entendimiento, la comprensión y el respeto, estamos creando un nuevo lenguaje y este a su vez nos reporta grandes beneficios.

Cuando yo estoy bien y percibo que el otro, con quién he tenido una ruptura, un problema, una discusión, es capaz de sentirse también por el modo en que hemos llegado a entendernos y llegado a acuerdos comunes, podemos vivir más libremente, sin el peso del dolor y la enemistad.

Existen muchas herramientas para solucionar un problema como este, pero quien mejor que un equipo de profesionales que han pasado por tu misma situación.; los cuales te comprenderán y te acompañaran en tu camino trabajando a tu lado.

Nuestra promesa es estar contigo para darte claridad y libertad a ti, y a los que amas. Contigo es crear familias libres para amar.

Por Eugenia Varea