¿SABES ORGANIZAR LA VIDA DE TUS HIJOS, TRAS LA RUPTURA?

¿SABES ORGANIZAR LA VIDA DE TUS HIJOS, TRAS LA RUPTURA?

Hablando de: organización doméstica tras la ruptura

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Cuando se vive una ruptura, podemos hablar de la organización doméstica de diferentes maneras: una sería cómo cada cónyuge se organiza su propia casa, otra cómo se organizan los hijos para vivir entre dos casas y otra la organización de los hijos y con los hijos.

Obviamente el cambio de hábitat o la reorganización de una vivienda cuando la pareja se va supone cambios que van a afectar a los miembros de la familia. Estos cambios, de orden material, generan modificaciones, pero en definitiva estos son de índole física. El ser humano posee una capacidad de adaptación asombrosa a los diferentes espacios que a lo largo de la vida ocupa. Sin embargo, el tipo de organización al que nos referimos en este artículo está relacionado con los aspectos ligados a la educación emocional, al reparto de tareas, a los límites y normas, al modo de afrontar las relaciones y los vínculos, a la comunicación.

Cuando una pareja se separa, tras meditaciones, discusiones, confrontamientos y dolor queda una estela de sentimientos encontrados, no siempre negativos ya que en muchos casos tanto una parte o ambas lo viven como una liberación. Y es que tras muchos años de rutina, llevamos un piloto encendido a través del cual funcionamos, hacemos las cosas de una manera, pensamos de una manera, transmitimos de una manera, etc… y de repente esa manera que era nuestro modus operandi, deja de tener sentido. Ya no sirve.

Para escenificarlo es como si les dijera que ustedes un día subieron a un vagón del tren por el que han transitado unos años determinados y ahora les han cambiado de vagón. Algo así ocurre con las separaciones, nos sentimos diferentes y en un vagón desconocido.

Cuando la organización familiar respecto a los hijos, estaba dando su fruto, se produce un cambio en el que los hijos se ven y sienten sometidos a dos fuentes de información, que normalmente suelen tener muchos caracteres opuestos. Es por ello que una norma que papá dice de un modo, mamá la dice de otro; un horario o incluso el reparto de tareas suele ser diferente en cada casa, los horarios, las prioridades, los proyectos etc…

Es por este motivo que los hijos suelen desestabilizarse porque se encuentran sometidos repentinamente a criterios dispares, diferentes etc…y no hay consenso. Cuando la psico-educación funciona y a pesar de las diferencias los progenitores tienen claro que ya no son pareja pero sí siguen siendo padres, es cuando las rupturas minimizan sus consecuencias negativas. Cuando somos capaces de tener una mente abierta, estamos inconscientemente educando hijos libres, sin cargas emocionales negativas.

Tal vez podríamos reflexionar si el resultado tan nefasto y negativo sobre la actitud social ante el divorcio, conlleve como factor decisivo la actuación individual que las parejas hacen al convertir un proceso natural (unión-desunión) en un lastre que se termina acarreando el resto del ciclo vital de cada persona.

Una de las herramientas que proponemos ante estas situaciones es la psicoeducación, proceso elegido por los padres, aceptado por los miembros de la familia para sobrellevar la ruptura en pro del equilibrio de los hijos. Es complicado, no lo dudes, por ello hace falta saber distinguir la parentalidad de la historia de pareja y que ambos de común acuerdo decidan sobre normas básicas para el futuro:

1. Nunca hables mal del otro cónyuge.

2. Compartir aquellos eventos importantes para los hijos de tipo social, educativo etc… Así podrán disfrutar de ambos.

3. Respeta las normas y organización de la casa de tu expareja, no contamines a tus hijos comparando.

4. Céntrate en tu espacio vital y en el tiempo que compartes con tus hijos, lo que tú aportas es insustituible y está creando raíces.

5. Nunca utilices a los hijos para hacer daño o vengarte de tu ex, el daño se lo haces a ellos directamente y es irreparable.

6. Busca ayuda profesional cuando creas que no puedes con tu situación, te podrán orientar para cambiar formas de actuar y pensar, eso mejorará notablemente tu vida.

7. Cuida tu actitud y palabras, ser feliz no es algo casual, tú eres la pieza clave para desarrollar tu propia felicidad.

Hay que decir que esto es posible, que los hijos pueden tener dos casas y que en ambas sientan amor y apoyo pero el factor indispensable, es la actitud que los progenitores decidan mantener en pro de ellos mismos y de los hijos en común.

Por Eugenia Varea/trabajadora social

MI EMPRESA ME TRASLADA DE CIUDAD ¿Como concilio mi vida laboral con la custodia compartida?

CUSTODIA COMPARTIDA Y MOVILIDAD LABORAL

Hablando de: custodia compartida

MI EMPRESA ME TRASLADA DE CIUDAD ¿CÓMO CONCILIO MI VIDA LABORAL CON LA CRIANZA Y CUIDADO DE MIS HIJOS?

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Es un hecho que el Derecho de Familia -como el de las Nueva Tecnologías, por ejemplo- evoluciona “casi” al ritmo en que evoluciona la realidad social que trata de regular.

Así, por ejemplo, sucede con el matrimonio homosexual o, por ejemplo, el régimen de custodia compartida, que ya solo es noticia cuando un padre, que no la quiere, es obligado a ello por un juez que acoge petición de su ex esposa que alega, previamente, no poder ella sola con las obligaciones y atenciones que exige un hijo discapacitado.

Los nuevos tiempos, por tanto, traen nuevas regulaciones y éstas, a su vez, nuevas necesidades que, por lo visto, ni el Legislador ni la Jurisprudencia han podido imaginar a la hora de abordar los problemas cuya resolución les ha sido encomendada.

Este es el caso de un cliente que pregunta que si el hecho de tener custodia compartida tiene algún efecto cara a la movilidad geográfica en su puesto de trabajo.

El problema es fácil de entender: si su empleador decide trasladarlo, ¿van a obligar a los niños a ir a la nueva ciudad de residencia cada 15 días? ¿Los va a llevar y a traer al colegio a diario a costa de recorrer cientos de kilómetros? ¿Pedimos una modificación en el régimen de custodia? ¿Y si el otro progenitor no quiere la custodia exclusiva? ¿Y si el traslado no es definitivo?

Solo de pensar en acudir al Juzgado de Familia dan escalofríos, dados los tiempos de respuesta que, por desgracia, puede ofrecer. Para cuando haya decidido igual hasta los hijos son mayores de edad.

Si acudimos al Derecho Laboral resulta que éste no ofrece una solución satisfactoria, porque la custodia compartida y la movilidad geográfica no han sido regulados de forma unitaria; esto es, que el caso de la custodia compartida no está regulado como un supuesto limitativo de la decisión empresarial.

En efecto, los expertos laboralistas, una vez requerida su opinión, nos remiten a ver si en el contrato de trabajo existe alguna cláusula que indique el que la empresa pueda trasladar en cualquier momento y concluyen que -frente a esa decisión- poco puede hacerse.

Si, por otro lado, no existe esa cláusula en el contrato, la empresa deberá preavisar con 30 días la decisión de trasladar por causas “organizativas, técnicas o económicas”; frente a esta situación, entonces, el trabajador podría oponerse alegando que su situación personal es incompatible con el cambio y que, por ello, quiere extinguir el contrato con derecho a una indemnización de 20 días por año de servicio.

Esto es, que tiene que elegir entre mantener el trabajo o seguir con el régimen de custodia compartida.

También puede anticiparse y solicitar una reducción de jornada por guarda legal de, al menos una hora diaria (ojo, solo si los hijos son menores de 12 años), extremo éste que limita mucho a la empresa a la hora de intentar cualquier modificación. Pero ello no dejaría de ser un “parche”, porque siempre se puede alegar que la decisión empresarial es consecuencia del ejercicio del derecho a reducción, así como el extremo de tener la custodia compartida… y volveríamos al supuesto de la extinción de la relación laboral.

Así que a modo de conclusión, sería deseable que esta cuestión también fuera regulada de forma global como, por ejemplo, pasa con los arrendamientos urbanos o las pensiones, por citar dos casos, que ya contemplan previsiones para las parejas de hecho. Supuestos en los que el Derecho y la realidad social van de la mano.

Mientras tanto, habrá que tomar decisiones y, llegado el caso, luchar con las bazas que tenemos sin olvidar que, si en Derecho Laboral rige el principio “pro operario”, en Familia siempre está el “interés superior del menor”.

Por José Ramón Sáez/abogado

QUÉ PAPEL ESPERAN DE MI TRAS EL DIVORCIO

¿QUÉ PAPEL ESPERAN DE MI COMO PADRE O MADRE DIVORCIADA? 

Hablando de: roles familiares en el divorcio.

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Desde que se aprobó la Ley del divorcio en España en 1981 muchas parejas optaron por finalizar jurídica y civilmente la relación matrimonial que los unía, pero también es cierto que con esta norma y sin ella la separación de las parejas es un hecho real y constatado que se viene produciendo desde tiempos inmemoriables.
Esta regulación legal, podríamos decir que genera un episodio en la vida de las parejas y familias con un carácter mas reglamentario y formalista. Una vez que ambos miembros tienen ese documento que acredita la ruptura del vínculo así como el establecimiento de un convenio en torno a los bienes y a los hijos, hay un “profundo sentimiento” de que todo ha cambiado y tanto las personas afectadas como su entorno inmediato adquieren roles y comportamientos diferentes.

Fíjense como Luis y María (nombres ficticios) que tenían dos hijos en común, mantenían relaciones cordiales y cercanas con ambas familias y tenían un grupo de amigos común con los que compartían actividades, cuando decidieron dar el paso de divorciarse hubo un cambio radical que afectó: a la ruptura de relaciones con la familia del otro/a, a dejar de tener actividades con muchos de los amigos que frecuentaban, uno de ellos perdió la residencia familiar, dejaron de comunicarse en pro de los hijos , la economía de cada uno se resintió y respecto a sus hijos no sabían como actuar porque ahora “eran padres divorciados”.

Tanto Luis como María se preguntaron en un momento de esta vivencia ¿Qué se espera de mi como padre divorciado?, ¿Qué se espera de mí como madre divorciada?

Obviamente todos los modelos que tenían alrededor, otros amigos que pasaban por la misma situación habían desarrollado nuevos roles que no les gustaban, que no suponían un referente, con los que no se identificaban. Buscaban un manual que le dijera qué tenían que hacer y así fueron pasando algunos años ……. años en los que sus hijos fueron creciendo con carencias, creciendo oyendo críticas entre ambas familias, queriendo pasar tiempo con el otro progenitor que les había vedado un juzgado, dejando de dar las buenas noches a papá cuando estaban con mamá y viceversa y cuando se dieron cuenta, los hijos habían crecido, se hicieron mayores con una mochila llena de ausencias, de reproches, de carencias y de dolor.

Lo que Luis y María desconocían es que ese manual de funcionamiento era mucho más sencillo y estaba a su alcance: estaba en ellos mismos, estaba en un esfuerzo común para procurar que el entorno y sus propios hijos, lo que más les importaba, llevaran una mochila llena de satisfacciones, amor, compensaciones y buenos momentos cuando fueran mayores.

Sí, el manual está en nosotros mismos, pero son innumerables los casos en los que la rabia, el odio, las diferencias y el rencor impiden que veamos el bosque, nuestra propia vida.

Cuando una pareja se separa o divorcia tendría que plantearse antes que nada que ellos y solo ellos son los dueños de sus propias vidas y que el modo por el que van a procurar un entorno seguro y adecuado para sus hijos depende en un 90% a ellos.

El papel que se espera de un padre o madre divorciado pasa por aspectos muy básicos e importantes

1. Que los hijos no tengan que elegir entre uno u otro.

Que tengan acceso no solo a ambos progenitores sino también a las familias de ambos, porque cada parte ofrece un sentido de seguridad, pertenencia y proyectos diferenciado. Porque ni una ni otra parte es mejor o peor que la otra. Simplemente son.

2. Se espera que el padre o madre sea respetuoso delante de los hijos hacia el otro progenitor.

Ahórrale a tus hijos escuchar insultos, quejas, detalles que pertenecen a la esfera de los adultos. No seas dañino con tu ex, podrías fomentar el que los hijos se terminen sintiendo desamparados de tanto oir lo desastrosos que son su padre, su madre o ambos. Ellos necesitan crecer sabiendo que su papá y mamá son sus pilares de apoyo, con sus defectos y virtudes.

3.   Conviértete en una mejor persona.
Si logras centrarte en tí, en tus proyectos de futuro y en tu recuperación, no solo estás dejando a un lado el lodo que se remueve en estas situaciones, sino que estás creciendo como persona y están dando una lección de superación y buenas maneras a tus hijos. Estás generando un aprendizaje de valor incalculable.

4. No cierres tus líneas y puertas cuando no les toca a los hijos estar contigo.
Implícate en su día a día, toma conciencia de la realidad que envuelve a tu hijo, ya que tiene que adaptarse a dos casas, a dos familias, posiblemente a dos nuevas parejas de sus padres, todo se duplica…. Ser padre o madre no conlleva ser de semana o de fin de semana, se es siempre.

5. Deja que tu ex marche libremente.
Si decidisteis romper la relación, para qué aferraros a la historia de otro, a lo que haga, a seguir sus pasos. ¿Para qué fantasear, reprochar o buscar culpas? Si te empleas en reconstruir tu vida sanamente será capaz de alegrarte por los logros de tu ex pareja, porque sus llogros también beneficiarán a loo que más quieres: a tus hijos.

6. Demuestra a tus hijos y a tu entorno que es posible resistir y ser resiliente.
La capacidad de resolver los problemas, de resistir a las adversidades y mostrar que a pesar de los vientos que soplan desfavorables, se pueden sobrepasar las dificultades, es la enseñanza y regalo más valioso que puedes dar a tus hijos y ofrecer a tu entorno. No se trata de que te vean como “alguien que es fuerte, de hierro, insensible” sino de que saber pedir ayuda cuando hace falta, aprender a transformar los obstáculos en oportunidades, tener esperanza, confiar en uno/mismo.

Cuando somos capaces de dejar que nuestro barco navegue con nosotros al timón, cuando nos comprometemos con un nuevo proyecto de vida, cuando dejamos que nuestro/a ex fluya a su aire, es cuando realmente podemos sentirnos orgullosos de haber desarrollado ese GRAN MANUAL QUE VA CON NOSOTROS MISMOS/AS, ES CUANDO REALMENTE EL ENTORNO COMPRENDERÁ QUE HEMOS SUPERADO CON CRECES LO QUE ESPERABAN DE NOSOTROS Y ES CUANDO NUESTROS HIJOS LLEVARÁN UNA MOCHILA CARGADA DE BUENOS RECUERDOS, AMOR Y EXPERIENCIAS DE CRECIMIENTO POSITIVAS.

Por Eugenia Varea/trabajadora social 

 

LA CUSTODIA COMPARTIDA ¿ES POSIBLE?

LA CUSTODIA COMPARTIDA ¿Es posible?

Hablando de: Custodia compartida “No nacemos sabiendo ser padre o madre y a veces necesitamos ayuda para aprender a serlo. Ante la ruptura no dejamos de ser familia solo hemos de buscar o adquirir las habilidades necesarias para mantener la RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

¿Es posible? 

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Con la llegada de un hijo la vida te cambia, descubrimos un nuevo mundo. Lo importante para los futuros padres es el bienestar y necesidades de sus hijos. Todo es alegría, y aceptación ante los nuevos desafíos que suponen la maternidad/paternidad. Las familias se unen para ayudar a los nuevos papas en todo lo que necesitan. En definitiva todo el sistema familiar se reorganiza ante el nuevo y bien venido cambio fluyendo de forma positiva.

De forma implícita existe en las parejas RESPONSABILIDAD COMPARTIDA. Adaptando sus roles en función del aprendizaje adquirido de sus padres. Sin ser conscientes somos capaces de llegar acuerdos y a organizarnos en nuestra vida cotidiana de forma positiva por el bienestar de nuestros hijos y por nosotros mismo.

Entonces, ¿Puede ser posible la custodia compartida?

Por supuesto que sí, y además se pueden adquirir habilidades positivas de parentalidad si nuestro rol en la familia ha sido menos activo. La custodia compartida fomenta la igualdad de derechos y deberes de los padres/madres reforzando la RESPONSABILIDAD COMPARTIDA.

Nos enfrentamos a un cambio que requiere un periodo de adaptación y reestructuración de todo el sistema familiar para el bienestar de todos sus miembros (padres, hijos, abuelos, hermanos ,etc).

Los niños aunque no convivan con su padre/madre bajo el mismo techo necesitan tener un entorno, unos hábitos y unas norma familiares que les otorguen estabilidad y les den cierta tranquilidad a su vida muy próxima a la que tenían antes de la ruptura; por ello hemos de procurarle una atención similar a la que recibía antes de la separación/divorcio para que le/s afecte lo menos posible.

Se separan los padres, no los hijos y estos necesitan a ambos progenitores.

Custodia compartida no quiere decir que los hijos pasen exactamente el mismo tiempo con el padre y con la madre sino que ambos contribuyen a su mantenimiento, crianza y educación en forma proporcional a sus recursos, a los del otro progenitor y a las necesidades del niño. Para que este modo de régimen convivencial funcione y sea beneficiosa para padres e hijos es conveniente:

  • Cierto entendimiento comunicacional, coordinación y colaboración entre los padres para hacer frente a los problemas cotidianos que plantea la convivencia con los hijos.
  • Relación fluida entre los padres.
  • Criterios educativos similares.
  • Grado de flexibilidad ante circunstancias cotidianas.
  • Respetar la decisión voluntaria y libre de los menores.
  • Proximidad geográfica para evitar un desarraigo social, escolar y familiar.
  • Respeto hacia las decisiones tomadas en el otro hogar.
  • Conveniente que sea decidida por ambos progenitores. La Custodia Compartida Judicial va a provocar muchos más conflictos y roces entre la pareja que otro sistema. Siempre deben primar el beneficio del menor sobre el principio de igualdad de los padres.

Si estas condiciones mínimas no se dan, el/la niño/a es posible que acabe convirtiéndose en una especie de sin techo”, con dos casas. Estar siempre con la maleta de una lado para otro, aun cuando tenga un dormitorio y artículos personales en cada uno de los domicilios, no deja de estar en continua mudanza.

 

Nuestros miedos y creencias erróneas cuando se derrumba la estructura familiar convencional nos ciega reclamando la IGUALDAD del padre y madre, provocando graves conflictos interpersonales que perjudican a nuestros hijos. Nos olvidamos de las necesidades de nuestros hijos y lo capaces que éramos de solventar cualquier problema cotidiano.

 

CLAVES PARA COMPARTIR LA RESPONSABILIDAD PARENTAL

  • Hacer acuerdos que puedan persistir y que requieran pocas modificaciones. Los niños necesitan cierta estabilidad y ustedes ahorro en litigios.
  • Si tienen dificultades para llegar a un acuerdo busquen a un profesional NEUTRAL que trabaje con los abogados de ambos antes de iniciar un proceso judicial. Este les ayudará a crear un PLAN DE PARENTALIDAD VIABLE y COHERENTE centrado en las necesidades reales de sus hijos presentes y futuras, circunstancias personales y laborales de ambos progenitores o crear un plan de emergencia antes de que surja un contratiempo.
  • No descalifique al otro (padre-madre) delante de sus hijo/as.
    Facilite la comunicación y la relación entre sus hijos y el padre o la madre, transmitiendo mensajes positivos y favoreciendo actitudes de respeto.
  • No utilice a su hijo como espía para saber cosas sobre la vida de su excónyuge. Si lo hace ha de saber que su hijo estará ante «un conflicto de lealtad». Si no contesta, desagrada a uno de sus padres y, si lo hace, sabe que sus respuestas provocarán un enfrentamiento entre ustedes.
  • No utilice a su hijo como mensajero en la comunicación entre ustedes.
  • Construya una nueva relación con tu ex, basada en la crianza y educación de sus hijos aprendiendo a separar el rol de personas individuales de su rol de padres.
  • En beneficio de sus hijos si creen que tienen dificultades para asimilar la pérdida por el proyecto de vida en común recurran a un Terapeuta Social o Psicológico especializado en duelo para “aparcar” la experiencia matrimonial/o convivencia negativa.
  • Fomente la comunicación con su ex pareja y si durante la convivencia su comunicación era escasa adquieran habilidades de comunicación asertiva.
  • Sean flexibles ante las circunstancias cotidianas y hagan un plan B ante situaciones adversas y emergencias que se dan a diario en la vida de las familias (enfermedad de los niños en periodo escolar, periodos largos de enfermedad ya sea de uno de los padres o de los hijos, reuniones y viajes laborales imprevistos de los padres, enfermedad de un familiar directo, enfermedad propia, imposibilidad de acudir a una tutoría de sus hijos, un accidente laboral, o de tráfico, etc.)

El objetivo es seguir atendiendo adecuadamente las necesidades de sus hijos, físicas, emocionales, y sociales, todas igual de importantes para que todos sean felices y capaces de seguir con sus vidas.

La RESPONSABILIDAD COMPARTIDA tras la separación/divorcio requiere, respeto mutuo, madurez, cooperación y comunicación por parte de ambos padres. No existe un modelo único, usted puede crear el suyo propio adaptado a sus circunstancias personales, laborales y necesidades de sus hijos.

Por MªDolores Manzanera

 

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

ACOMPAÑAMIENTO EN MOMENTOS DE DIFICULTAD

No diré “no llores” porque no todas las lágrimas son malas. J.R.R.Tolkiem

Hablando de: duelo por fallecimiento Mi pareja ha fallecido y me he quedado a cargo de mis hijos. No sé cómo afrontar esta nueva situación y cómo ayudarles a ellos”.

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En primer lugar mi más sentido pésame.

La pérdida de un ser querido es un acontecimiento traumático que afecta en mayor o menor medida a cada persona dependiendo de la resiliencia, es decir, la capacidad de sobreponerse y superar los obstáculos que nos pone la vida.

El duelo es el periodo emocional de entendimiento de la pérdida en este caso, la de la madre/padre de tus hijos.  Periodo evolutivo y natural, necesario para llegar a superar la muerte. Si se prolonga en el tiempo más de seis o nueve meses se hace necesario acudir a un profesional de la psicología para ayudar a aclarar y afrontar los sentimientos confusos y ambivalentes con tu ser querido.

El duelo tiene varias fases( negación, enfado, negociación , dolor emocional y entendimiento ) y cada persona lo vive de una manera, teniendo en cuenta muchas variables que influyen como la relación que había entre ellos, la edad de los niños, si la muerte ha sido repentina o un largo proceso asociado a una enfermedad y otras condiciones al rededor de la misma.

¿Cómo podemos ayudarte?

  • Disponibilidad para cuando necesites hablar de tu experiencia permitiéndote el desahogo.
  • Ayuda para canalizar: rabia, ira, llanto o cualquier sentimiento y emoción contradictorio, ayudándote a calmarte.
  • Ayuda en la adaptación a la ausencia de tu ser querido y a desarrollar tus propias habilidades.
  •  Apoyo para normalizar tu vida y reorganizar tu día a día y la de tus hijos en los ámbitos social, emocional y legal.
  • Acompañamiento  y comprensión a través de la experiencia de haberlo vivido en primera persona.
  • Aprendizaje para vivir de nuevo guardando está experiencia en tu corazón, y encontrando el sentido a tu nueva vida junto a tus hijos cerrando el proceso tan doloroso por el que estas pasando.

Por este motivo, te agradecería que me dieras tus datos de contacto para poder saber más información a cerca de tu caso y así orientarte de una forma más personal y directa a tus circunstancias.

Por María Martínez

JUNTOS GUIAMOS A VUESTROS HIJOS

¿CUÁL ES LA MAYOR ALEGRIA DE PAPÁ O MAMÁ?

Hablando de: crianza ¿Para tener un sistema de organización familiar entre mi ex pareja y yo, es preciso tener custodia compartida?

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La custodia compartida es una situación legal, que modifica el día a día de padres e hijos cuando la relación de pareja se rompe, teniendo que modificar y adaptar las rutinas cotidianas a la nueva situación familiar en cuanto a normas, límites, vacaciones y horarios,  atención a los hijos, etc.

Pero no se hace necesario, tener una custodia compartida, para que exista una buena organización familiar.

Resulta necesario saber en qué consiste la custodia compartida y no es, ni más ni menos que el reparto de la convivencia de los menores con sus padres, al momento de la ruptura de pareja, ya que los deberes de custodia vienen referidos al cuidado ordinario que se produce en la convivencia diaria y por tanto entraña una responsabilidad, digamos, doméstica del cuidado y atención cotidiana.

En los debates sobre custodia compartida se ignora, o se omite intencionadamente que en todos los supuestos de ruptura de la convivencia de pareja, ya sea matrimonial o extramatrimonial, el ejercicio de la patria potestad se mantiene compartida, lo que en la práctica implica que la toma de decisiones sobre aquellas cuestiones de transcendencia para los hijos serán adoptadas de común acuerdo por ambos padres, y así : un cambio de centro escolar, un tratamiento médico, una evaluación psicológica, una intervención familiar, etc, serán decididos por ambos y a falta de acuerdo deberá acudirse a los Tribunales quienes otorgarán a uno de ellos la facultad de decidir por un plazo no superior a los dos años; es decir que la ruptura de la convivencia no excluye al padre/madre no custodio de su intervención en la toma de decisiones que afecten a los hijos e hijas menores.

Pero existen determinados casos en los que las parejas deciden separarse sin apostar por una custodia compartida, manteniendo una buena organización familiar en cuanto al cuidado de sus hijos.
A eso se le llama comúnmente buena relación y entendimiento después de una separación/divorcio asumiendo ambos estar presentes en el día a día de sus hijos sin ninguna obligación legal continuando simplemente como una nueva familia con un objetivo común.

LA FELICIDAD Y ALEGRIA DE SUS HIJOS

Por Manuela García